Opinión

La Iglesia apoya a los agricultores

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 10 de febrero de 2024

No podría ser de otra manera. Frente a aquellos, generalmente políticos, que están utilizando las protestas de los agricultores para beneficio propio, la Iglesia se ha posicionado apoyando a los agricultores que sufren en este viejo continente las disposiciones de la Unión Europea que abre sus fronteras a las importaciones, que nos llegan de terceros países y que no cumplen ninguna de las reglamentaciones.

Y la Iglesia lo ha hecho nada más y nada menos que a través del cardenal Parolin, Secretario de Estado Vaticano, que ha sido muy tajante pues ha afirmado que “los agricultores deben ser escuchados, debe haber un diálogo, una apertura al diálogo en vista de la sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas y de un futuro para las zonas rurales”. Unas palabras de la segunda autoridad vaticana que además ha asegurado que “el compromiso es que siempre se ponga a la persona en el centro de todo, para que se salvaguarde su dignidad y pueda expresar realmente las mejores propuestas”.

Estas palabras de Parolín seguro que han animado a obispos franceses y españoles a estar con los agricultores. Así, los obispos galos de Carcassonne y Narbonne, Mende, Montpellier, Nîmes y Perpignan-Elne hna brindado su apoyo “porque os manifestáis en todo el país, pidiendo justicia y consideración para vuestra profesión. Os admiramos, a todos y cada uno, en el ejercicio de una profesión difícil que vivís con pasión. Esperamos sinceramente que, a través del diálogo y la concertación, se adopten medidas urgentes a nivel nacional y europeo para garantizar que se reconozca la causa justa de vuestras demandas y unas condiciones de vida que respeten a su pueblo y su profesión. Esto significa recibir unos ingresos dignos para vosotros y vuestras familias”.

Mientras, en España, por ahora , solo Fernando Valera , obispo de Zamora ha instado a las administraciones públicas “ a posibilitar que los hombres y mujeres del campo puedan seguir desarrollando su actividad en beneficio de toda la comunidad y asegurar su relevo generacional, superando el asistencialismo y generando márgenes justos de beneficios en la cadena de producción y distribución de los alimentos” y a “ invitar a toda la sociedad a una profunda reflexión sobre el significado del trabajo del campo, a valorar y apoyar las felices experiencias de cooperativismo que fortalecen el sector, a reconocer el esfuerzo de quienes producen los alimentos que llegan a nuestras mesas, a entender las dificultades por las que atraviesan los productores y a aceptar su legítimo derecho a la huelga como recurso inevitable para obtener el beneficio proporcionado que buscan".

Son apoyos puntuales, pero puntadas dadas en el momento oportuno ante la pasividad e indiferencia de muchos a los que se desvía la atención fácilmente con informaciones que nos hablan de pelotitas de plástico en las playas, de canciones que dicen que “empoderan a las mujeres” como “Zorra”, o con “tucanes” que buscan votos entre gaitas. Todo vale para llegar a nefastas amnistías con la justicia puesta en solfa. Y mientras compramos tomates de Marruecos, naranjas de Sudáfrica y uvas de Perú.