AL AIRE LIBRE

NICOLÁS REDONDO ANALIZA LA REALIDAD DEL SANCHISMO

Luis María ANSON | Viernes 16 de febrero de 2024
Un socialista histórico, de larga y fecunda historia familiar sindicalista, Nicolás Redondo Terreros, ha...

Un socialista histórico, de larga y fecunda historia familiar sindicalista, Nicolás Redondo Terreros, ha resumido en un certero artículo en ABC la realidad del PSOE sanchista: “El presidente del Gobierno -escribe- creyó que firmando pactos infames para la historia del PSOE y, lo que es más importante, para la España democrática del 78, conseguiría un periodo de tranquilidad y estabilidad. Pero lo que ha logrado es hacer más beligerante e irrespetuoso al independentismo catalán. Ahora están envalentonados, España está en sus manos, todo depende de ellos y no cabe duda de que, fortalecidos, pondrán cada día que pase más caro su apoyo”.

El resultado de la gestión sanchista, aun recordando los factores positivos que la adornan, no es sólo la quiebra de la estabilidad de España, sino también la trituración del PSOE socialdemócrata, querido en Europa y admirado en el mundo. Felipe González, considerado como el hombre de Estado más importante del siglo XX español, sitúo al centenario Partido Socialista en la cumbre de su prestigio y de la aceptación popular. Contribuyó el líder socialista de forma relevante a la Constitución de 1978 y, durante sus tres lustros de gestión, contribuyó de forma decisiva a consolidar el Estado de Derecho y la Monarquía parlamentaria. La gran obra política de Felipe González comenzó a resquebrajarse durante la gobernanza de José Luis Rodríguez Zapatero y ha quedado despedazada por Pedro Sánchez y su Frente Popular. Conviene recordar ahora que, si Felipe González hubiera aceptado el acuerdo con el comunismo de Anguita, José María Aznar no se habría alzado con el poder en 1996.

Nicolás Redondo Terreros concluye su análisis del sanchismo afirmando: “Sánchez no puede retroceder: es el camino que ha diseñado y por el que lleva andando un largo tramo. Volver atrás, al principio, le costaría más que seguir adelante. En él no está la solución. Solo podemos esperar que los socialistas de bien salgan del ensimismamiento cenagoso en el que les ha introducido y digan, como Camus, “¡Hasta aquí hemos llegado!”. Al fin y al cabo, saben que este tiempo será un baldón en la historia del Partido Socialista y saben también que la consecuencia inevitable de todo ello es que el PSOE pierda todo el poder institucional, municipal y autonómico”.