Tal y como dejó claro desde el primer largo que el nadador del Canoe completó en un tiempo de 27.20 segundos, casi medio segundo menos -46 centésimas- que el crono que firmó en las semifinales. Una marca que permitió a Hugo González, que ya fue campeón del mundo júnior de esta distancia en el año 2017 en Indianápolis (Estados Unidos), no descolgarse del suizo Roman Mityukov, bronce el pasado año en Fukuoka, que trató de romper la prueba con una explosiva salida. Algo que no estaba en los planes del español, que con un sensacional segundo largo, se colocó en la segunda posición a tan sólo 20 centésimas del nadador helvético, que llegaba a Doha con el mejor registro del curso con una marca de 1:55.99 minutos.
El mejor escenario posible para Hugo González, séptimo el pasado año en la final de los Mundiales de Fukuoka, un nadador al que le gusta ir de menos a más en cada una de sus pruebas. Algo que pareció truncarse en esta ocasión tras ver como el balear, que entrena y estudia en Estados Unidos, nadaba mas lento que el suizo Mityukov y el estadounidense Jack Aikins que le arrebató la segunda plaza Una circunstancia que dejó a Hugo González a falta de los últimos 50 metros a 55 centésimas del nadador helvético y a 32 del estadounidense. Pero ni así perdió la calma el español, que brazada a brazada fue enjugando su desventaja hasta atrapar en primero a Aikins, que se hundió en el último largo, y posteriormente a Mityukov.
Una espectacular remontada que permitió a Hugo González tocar la pared en primera posición con una marca de 1:55.30 minutos, un segundo menos que su hasta ahora mejor registro personal, el 1:56.33 que firmó el pasado verano en Fukuoka. Impresionante bocado que permitió al español aventajar en 10 centésimas al suizo Roman Mityukov, plata con un tiempo de 1:55.40, y en 69 al sudafricano Pieter Coetze, que finalmente se colgó el bronce con un crono de 1:55.99 minutos.
El triunfo convierte a Hugo González en el cuarto nadador español en coronarse campeón del mundo en piscina larga, tras Martín López Zubero, oro en los 200 espalda en 1991 en Perth y oro en los 100 espalda en 1994 en Roma, Nina Zhivanevskaya, oro en los 50 espalda en 2003 en Barcelona, y Mireia Belmonte, oro en los 200 mariposa en Budapest en 2017.
Éxito que el balear, afincado desde niño en la localidad madrileña de Rivas, tratará de repetir el próximo verano en los Juegos Olímpicos de París en los que Hugo González además de a Mityukov y a Coetze tendrá como rivales al húngaro Hubert Kos y estadounidense Ryan Murphy, oro y plata en Fukuoka y ausentes en Doha.