Para reseñar el Libro de buen amor, trabajo publicado el pasado 3 de febrero, El Imparcial se desplazó a la villa de Hita (Guadalajara). Allí entrevistamos a Ángel Luis Trillo, responsable de la Casa-Museo del Arcipreste y, asimismo, de la Oficina de Turismo.
En el zaguán de la Casa-Museo nos recibe el Cronista Oficial de la Villa, como Ángel Luis Trillo prefiere ser nombrado, y adquirimos el Libro de buen amor (aquí, y no como nos pasó en el Museo Viaje a la Alcarria de Torija, sí hay ejemplares para la venta). Las dos plantas de esta Casa-Museo inaugurada en 2004 han sido concebidas para que el turista que las recorra inicie, o amplíe, sus conocimientos sobre un clásico ineludible de nuestras letras y, también, para que tenga noticias del Festival Medieval de Hita.
En las salas dedicadas al Libro de buen amor encontramos ediciones facsímiles de los tres códices medievales conservados y otras estampaciones curiosas, así como traducciones de este título a lenguas universales.
Dejando al margen la donación del profesor Criado de Val, de la que en seguida nos ocupamos, ¿cómo incorpora la Casa-Museo tanto y variopinto material sobre el Libro de buen amor?
Por una parte, gracias a las donaciones realizadas por los vecinos y amigos de Hita y, también, gracias al trabajo de búsqueda y adquisición de material realizado por el propio Ayuntamiento.
Desde que la Casa-Museo se funda en 2004 hasta la actualidad han pasado veinte años… ¿Qué es lo que en ella más destacaría?
Sin duda el haber cumplido el objetivo que perseguía su creador, Manuel Criado de Val, y que no era otro que rememorar la figura del Arcipreste, su obra y sus personajes. Por esa razón, tiene un especial valor para mí la colección bibliográfica dedicada al Libro de Buen Amor y la colección de máscaras con las que se representa la pelea entre don Carnal y doña Cuaresma.
Para Ángel Luis Trillo, ¿qué tiene de mejorable este moderno edificio que tanta información alberga sobre la obra cumbre de la literatura medieval española?
La Casa Museo se puede mejorar en muchos aspectos, pero lo más importante es ampliar la información sobre El Libro de Buen Amor. Habría que utilizar las nuevas tecnologías y la realidad aumentada para este fin.
El espacio dedicado al Festival Medieval (se celebra todos los años el primer sábado de julio) tiene importante presencia en la Casa-Museo. Creado en 1961 por el profesor Manuel Criado de Val, gracias a la entusiasta implicación de los vecinos de Hita este Festival fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1980 (más recientemente, ha sido categorizado como Bien de Interés Cultural). Calles y plazas recrean el ambiente de la Edad Media. Un mercado al aire libre ofrece productos artesanos mientras saltimbanquis representan sus espectáculos. El teatro sale a la calle con la puesta en escena de obras de temática medieval; así, la representación del combate de don Carnal y doña Cuaresma –conocidísimo pasaje del Libro de buen amor–, que es fija.
¿Cómo se potencia desde la Casa-Museo este premiadísimo Festival, orgullo no solo de Hita sino de Guadalajara entera?
A través de tres espacios de exposición y un audiovisual presentado por el actor Carlos Hipólito. Se muestra al público una colección de carteles, otra colección fotográfica que repasa los primeros cincuenta años del Festival y las máscaras que utilizan los vecinos en el desfile y el alarde. En el video aparecen imágenes de las justas, de los torneos y también de todos los personajes carnavalescos, incluidas las botargas de Guadalajara, que son seña de identidad del Festival.
Manuel Criado de Val (1917-2015), Hijo Adoptivo de la villa de Hita y candidato al Premio Príncipe de Asturias, fue profesor, lingüista, comunicador, escritor y director escénico, además de un apasionado investigador del Libro de buen amor. A su muerte Criado de Val lega a la Casa-Museo Arcipreste de Hita su completísima biblioteca sobre este clásico de nuestras letras.
¿Qué destaca usted del legado que hizo Criado de Val a la Casa-Museo?
Aunque toda su obra como lingüista y estudioso de la literatura medieval y del Libro de buen Amor tiene un gran valor, nos legó también unos trabajos muy especiales. Curiosamente no se trata de libros sino de varias esculturas en bronce y de un proyecto escultórico. Todas ellas obras de su autoría. Su proyecto Nacido de la tierra, que no fue posible llevar a cabo, se materializaría en una figura abstracta del Arcipreste realizada en acero Corten. La escultura se alzaría ocho metros sobre el cerro de Hita brotando del interior de una cueva.
Como instruido espectador, ¿qué opinión le merece a Ángel Luis Trillo Doña Endrina, versión escénica de Manuel Criado de Val sobre este libro único?
Para mí, es el texto dramático más importante de Criado de Val. Fue la primera obra teatral estrenada en la plaza de Hita y muestra la esencia del Libro de buen amor a través de personajes como doña Endrina, la Trotaconventos, don Melón o don Amor. Historias en las que se contrapone el amor terrenal y el espiritual.
(Parte de la biblioteca sobre la obra del Arcipreste. Autor: José Manuel López Marañón)
Durante la Reconquista Hita fue zona de tránsito entre la España cristiana y la España musulmana. La villa vive su mayor esplendor cultural durante la Edad Media como punto de convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes.
Ya comentamos en la reseña del Libro de buen amor cómo esa pacífica coexistencia entre tres religiones y culturas hizo de aquella Castilla la Nueva un crisol de cosmopolitismo, algo siempre beneficioso para hornear actividades intelectuales en cualquier momento de la humanidad.
¿Hasta qué punto el fecundo ambiente medieval en La Mancha impulsa a Juan Ruiz para concebir su libro?
Supongo que ese ambiente intercultural del siglo XIV, donde conviven cristianos, judíos y musulmanes, influye claramente en el autor y en su obra. Ejemplos de ello es la enumeración de instrumentos musicales, tanto cristianos como musulmanes, donde aparecen la guitarra y el rabel moriscos o el intento de establecer relaciones con una dama mora.
La guerra civil provocó con su destrucción estragos en el patrimonio monumental de Hita, localidad que tuvo la desgracia de quedar situada en primera línea de fuego. A pesar de ello los restos del casco antiguo, incluyendo la muralla, son declarados Conjunto Histórico Artístico en 1965.
En las muy interesantes –y de encomiable amenidad– rutas históricas por la villa organizadas desde la Oficina de Turismo que, ahora como guía, suele usted encabezar con contagiante entusiasmo y rigor, se resalta con pesadumbre los daños causados por aquella contienda fratricida…
De todo lo que para siempre se perdió en Hita, ¿qué fue lo más irreparable para Ángel Luis Trillo?
A nivel patrimonial, sin duda la iglesia mudéjar de San Pedro que fue el templo arciprestal desde finales del siglo XVIII. A nivel social, la perdida de muchos vecinos que fueron evacuados y no regresaron al término de la contienda debido al lamentable estado en que quedó el municipio.
(Estrofa 653 del Libro de buen amor impresa en una tapia. Refiere la admiración de don Melón por doña Endrina. Autor: José Manuel López Marañón)
Aún hoy no queda claro si el Arcipreste escribió el Libro de buen amor estando preso por orden de la autoridad eclesiástica o si su obra fue publicada antes. ¿Fue el libro causa del castigo? Autoridades en la materia como María Brey o Dámaso Alonso, si bien no tienen dudas de que el encarcelamiento («con cerrojo y cuatro paredes») fue un suceso real en la vida del Arcipreste, admiten cómo para que Juan Ruiz acabase en prisión los motivos pudieron ir más allá de la crudeza e irreverencias del libro. Para ellos, la traición de algún enemigo o tener una conciencia excesivamente amplia tendrían similar peso en el momento del escarmiento.
¿Qué opinión tiene sobre esta –parece que segura– reclusión del Arcipreste?
Dada la ausencia de documentación histórica, nos movemos en el terreno de las hipótesis. Si Juan Ruiz fue encarcelado por orden de don Gil de Albornoz, arzobispo de Toledo en aquellos días, bien pudo ser por las críticas vertidas a la jerarquía eclesiástica, incluyendo al mismísimo Papa de Roma.
No podemos acabar esta entrevista sin preguntar de forma directa al Cronista Oficial de la Villa sobre el Libro de buen amor.
¿Cuál es su valoración literaria e histórica de esta obra?
Es una de las grandes obras de la literatura española de todos los tiempos. Retrata fielmente la sociedad multicultural y compleja del siglo XIV.
¿Qué pasajes destacaría y qué personaje (o personajes) de su amplia galería son sus favoritos?
Me gusta especialmente la pelea entre don Carnal y doña Cuaresma. Este pasaje refleja y resume la temática fundamental del Buen Amor: la lucha entre todo lo carnal y lo espiritual. El Buen Amor, el amor a Dios, lo representa doña Cuaresma. En contraposición, don Carnal representa lo pecaminoso.
Por último, y quizá lo más importante: ¿Cómo «vendería» este clásico de la literatura española a nuestros selectos lectores de El Imparcial?
Como ya he comentado es una obra fundamental de nuestra literatura. Su originalidad, aparte de lo dicho anteriormente, también reside en introducir divertidas aventuras amorosas de carácter popular y juglaresco.
(Ángel Luis Trillo, responsable de la Casa-Museo del Arcipreste y Mercedes García, directora de la Biblioteca de Alovera. Autor: José Manuel López Marañón)