Opinión

Argentina debe fortalecer la educación

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Lunes 19 de febrero de 2024

La igualdad de oportunidades es esencial en una sociedad donde la justicia social no es simplemente retórica, de la pobreza no se sale únicamente con subsidios, que son útiles pero no alcanzan, el requisito es la escolarización completa de los adolescentes, ya que el bajo nivel educativo estimula el desempleo y la pobreza. Esperemos que las autoridades electas implementen una nueva política educativa que apunte a la calidad educativa y la integración social.

El nivel de conocimientos acumulados gracias a la educación es la garantía del avance económico y social. El mundo está cambiando al ritmo de los saberes nuevos que dependen fundamentalmente de la educación. La escuela argentina ha dejado de ser la escuela modelo a ser imitada, como lo había sido por muchas décadas desde fines del siglo XIX. En este siglo la pobreza afecta duramente a quienes tienen una escasa escolarización. Los pobres ya no son hoy pobres transitorios, ya que en muchos casos son familias enteras, que por más de una generación han estado excluidas del nuevo mundo laboral hoy vigente. Nuestra pobreza y la indigencia se concentran en quienes tienen una escolarización insuficiente. Nuestros adultos que hoy son pobres y excluidos no terminaron ayer la escuela secundaria, pero debemos lograr que mañana sus hijos se gradúen en escuelas secundarias de buen nivel educativo. Así podremos quebrar este círculo de reproducción intergeneracional de la pobreza.

El pasado mes de diciembre fueron publicados los resultados de la Prueba PISA 2022. Esta prueba internacional, llevada a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde hace más de 20 años, mide el nivel de conocimientos de los alumnos de 15 años de edad en las áreas de lectura, matemática y ciencias. En esta edición participaron 81 países incluida la Argentina, permitiendo realizar comparaciones. Los países y regiones asiáticas lograron los mayores puntajes en las tres asignaturas evaluadas, destacándose el caso de Singapur que alcanzó el primer puesto en todas las áreas, seguido por Japón, Macao y Taipéi. Respecto a los países latinoamericanos, Chile y Uruguay han sido los más destacados, sin embargo ningún país de la región superó el puntaje promedio de los países miembros de la OCDE. Los puntajes correspondientes a Argentina fueron bajos, ocupando el lugar 66 en Matemática, 58 en Lectura y 60 en Ciencias, de los 81 participantes. Prácticamente en todos los casos hemos sido superados por los países latinoamericanos que años anteriores nos veían como un país adelantado en el sector de educación, tales como Chile, Brasil, Uruguay, Colombia, México y Perú, mientras que nos hemos situado por encima de El Salvador, Guatemala, República Dominicana y Paraguay, entre otros.

Las pruebas PISA son un importante marco de referencia del nivel educativo de nuestros jóvenes ya que permite compararnos con otros países y regiones de todo el mundo, como así también brindan parámetros históricos de los puntajes obtenidos. En la última edición, Argentina ha sido superada por países latinoamericanos que años anteriores nos reconocían como vanguardia educativa, al mismo tiempo que los países de América Latina presentan puntajes muy inferiores a los líderes asiáticos y el promedio de la OCDE. Debemos mejorar el nivel de conocimiento de nuestros jóvenes en todas las áreas para volver a liderar entre los países de la región y mejorar nuestra posición frente al resto del mundo, como así también mantener las escuelas abiertas y que los jóvenes asistan a clase la mayor cantidad de días posible, principalmente aquellos provenientes de familias de bajos recursos los cuales presentan menor nivel de conocimientos.