Nunca antes Italia, que contaba por derrotas sus últimos catorce enfrentamientos con Francia, había estado tan cerca se sorprender en su campo al 'XV del Gallo', que en el Mundial disputado el pasado año se impuso por un demoledor 60-7 al combinado italiano. Una pesadilla que pareció en disposición de hacer olvidar para los transalpinos Paolo Garbisi tras ver como el colegiado sancionaba con los ochenta minutos reglamentarios ya cumplidos con un golpe de castigo un retención de equipo francés.
Pero Garbisi que apenas diez minutos antes había igualado la contienda (13-13) al convertir una patada tras el ensayo Ange Capuozzo se entretuvo más de lo previsto en lanzar a palos. Una circunstancia que dejó apenas unos segundos al italiano para tratar de transformar el golpe de castigo. Prisas que acabaron lastrando a Garbisi que vio como su patada se estrellaba en el poste, privando a Italia de una histórica victoria.
Todo un alivio para el conjunto francés, que pese a evitar milagrosamente la derrota, deberá reflexionar profundamente sobre las numerosas dudas que dejó su gris actuación. Y eso que los de Fabien Galthié parecían destinados a una cómoda victoria tras situarse a los catorce minutos de juego con una renta de diez puntos en el marcador (10-0) gracias a un ensayo de Charles Ollivon y un golpe de castigo anotado por Thomas Ramos. De hecho, Francia, que llegaba a la cita tras ganar la pasada jornada a Escocia por un ajusado 16-20 en Murrayfield, dispuso de hasta tres claras oportunidades para lograr un nuevo ensayo.
Pero la defensa italiana resistió todas las acometidas de los locales que vieron como con el tiempo ya concluido Jonathan Danty fue amonestado con una tarjeta amarilla, que acabó convirtiéndose en roja tras analizarse las imágenes de vídeo, por un placaje demasiado alto.
Una circunstancia que obligó a Francia a jugar con un hombre menos toda la segunda parte, en la que Italia que ya acortó distancias (10-3) antes de llegar al descanso con un lejanísimo golpe de castigo de Martin Page-Relo, fue adueñándose poco a poco de la situación. Mejoría que, pese a un nuevo golpe de castigo transformado por Thomas Ramos que puso a Francia con una ventaja de 13-3, acabó por trasladarse al marcador como reflejó el 13-13 con el que se llegó a los instantes finales, en los que el fallo de Paolo Garbisi impido a Italia culminar la sorpresa.