Viernes 07 de noviembre de 2008
Antonio Basagoiti ha aterrizado en la presidencia del PP vasco sin miedo a nada. Este periódico ha podido saber que el número de escoltas necesarios en cada uno de sus desplazamientos por distintas localidades vascas dobla al de políticos y que, en ellos, los momentos de tensión son contínuos. En localidades como Hernani, el candidato a la presidencia de la Comunidad reconoce que le han insultado y escupido desde los bares, que teme por su vida. Ese temor no sólo lo sufre el líder de una formación nacional en territorio hostil, como es una localidad gobernada por la ilegalizada ANV. Basagoiti lamenta que un joven no puede declarar en el País Vasco que es del PP, es más, muchos no lo dicen ni en casa.
Uno de los objetivos principales de Basagoiti es acercarse a la juventud, hacer que pierda el miedo. Aquellos que le escupen o le insultan en la calle, dice el "popular", se han educado en un sistema que proclama que España es un Estado opresor. Por ello, quiere acercarse a los estudiantes, a los adolescentes, a las promesas del futuro vasco con un mensaje fresco y cercano. De hecho, hace pocos días organizó un concierto de Pignoise, un grupo de moda, en el que quiso demostrar que la política en el País Vasco también puede considerarse como algo positivo, activo y de influencia, sobre todo para aquellos descontentos con el terrorismo, el nacionalismo y todo sinónimo de intolerancia.
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