En 1882 Friedrich Wilhelm NIETZCHE escribe en La ciencia jovial o La gaya ciencia (lo que él llamó DIE FRÖHLICHALT ZISSENSCHAFF) «exijo que seamos poetas de nuestras vidas y sobre todo en los más diminutos detalles». Se referirá por ejemplo a la comida. Cinco años después en Sils come cada día un ‘filetazo' con espinacas, una gran tortilla con mermelada de manzana y cena varias lonchas de jamón y dos yemas de huevo... Fue el primer conceptual: pintó con aceite de ricino.