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Liga de Campeones. El Bayern, a cuartos tras superar a la Lazio y las dudas

(Foto: EFE).

OCTAVOS | VUELTA

Diego García | Martes 05 de marzo de 2024
Partido redondo del equipo alemán, esta vez sí concentrado y motivado (3-0). Doblete de Kane y síntoma de resurgimiento en el Día D de Tuchel. Reapareció la velocidad de pase tras meses de ausencia.

Todo o nada. El Bayern se la jugó este martes a una carta. Recibió la visita de la Lazio en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones contra la pared. Cayeron en Roma por 1-0, viajan a 10 puntos del líder de la Bundesliga y les eliminó de la Copa alemana un club de Tercera División. Con ese bagaje a cuestas, la presión acumulada en estas últimas semanas se multiplicó sobre los hombros de los futbolistas locales... y respondieron. Reforzando la impresión de que compiten de verdad sólo cuando les apetece.

Firmaron una goleada balsámica, sin peros. El rendimiento de esta noche rezumó el aroma añejo del gran coloso bávaro. Hasta ese punto llegó el dominio que impusieron para recuperar la confianza y la sintonía con la tribuna, amén de evitar que el despido en diferido de Thomas Tuchel se convirtiera en inmediato. Sabía el técnico que si no remontaba esta eliminatoria podría ser éste su último encuentro en el banquillo del gigante germano. Pero lo sacó adelante confiando en los viejos zorros y en las perlas juveniles.

Sin dudas en el partido clave

El mejor legado que va a dejar el discutido entrenador se llama Aleksandar Pavlovic. La oleada de lesiones que han asolado a su plantilla ha provocado que tenga que apostar por soluciones alternativas. Ha devuelto a Joshua Kimmich al lateral diestro -ante los infortunios en ese puesto de Mazraoui, Sarr y del recién fichado Sacha Boey-, ha retrasado a Goretzka -quitándole su enorme influencia como llegador- y ha colocado a este canterano de 19 años en la titularidad como jefe del centro del campo. Una decisión arriesgada si no fuera porque este muniqués de padres serbios juega como un veterano. Su colocación, astucia táctica y visión de juego están marcando la diferencia entre tanta turbulencia.

Su pases hacia la banda diestra -precisamente hacia las incorporaciones sorpresivas de Kimmich- comenzaron a despertar al Bayern y a dañar a una Lazio que comenzó mejor. El cuarto de hora inicial lo completó el escuadrón preparado por Maurizio Sarri con personalidad. No se encerró, es más, lanzó presiones selectivas que le proporcionaron el derechazo desviado de Guendouzi en el minuto seis. Quisieron competir de tú a tú y lo lograron en el arranque de partido, jugando con lógica por abajo, cuando todavía el guión proponía un ida y vuelta.

Thomas Müller, capitán anímico de los germanos, había enviado un mensaje a los aficionados en el que prometía más implicación de sus compañeros y subrayaba que en esta fecha había que conjugar la palabra paciencia más que la desesperación. Y sobre el césped cumplieron este propósito con rigor. La prioridad pasaba por no exponerse a las contras italianas, aunque el ritmo se ralentizase. Sin embargo, poco a poco aumentaron las revoluciones hasta el punto de haber rematado 15 veces antes del intermedio.

Avisó Jamal Musiala en el minuto 14 con un latigazo que repelió como pudo el meta Provedel. El exquisito mediapunta, que todavía tiene 21 años, brilló entre líneas para verticalizar el juego de su colectivo. Esa celeridad renovada -que choca con lo visto de los bávaros en este último mes- localizó el desperezo de Harry Kane, que en el 17 conectó un derechazo desde la frontal que rozó la madera tras el desvío, providencial, del español Mario Gila. Se cruzó el minuto 25 con el fútbol local fluyendo ya en plenitud y los transalpinos, atrincherados. Con sus centrales achicando con salvadas cruciales.

Sólo la lucidez de Guendouzi estiraba un poco a unos 'laziali' que echaron de menos algo más de participación de Luis Alberto y no le salió bien a Sarri alinear a Zaccagni y a Vecino. Ambos salían de molestias físicas y se les notó faltos de intensidad competitiva. Por ahí también se explica la inocencia visitante, que casi no hizo faltas a pesar de quedar a expensas de un rival que le zarandeó pasada la media hora. Eso sí, a pesar del vendaval los romanos a punto estuvieron de cazar la tranquilidad cuando un mal despeje de De Ligt concluyó en el testarazo de Immobile que se marchó fuera de milagro -minuto 37-. Perdonó el legendario goleador y, cosas de la élite europea, lo pagó su delegación de inmediato.

La tormenta perfecta

Eric Dier amenazó con un testarazo alto -minuto 35- antes de que Pavlovic pusiera un gran pase adelantado para que Müller asistiera a Guerreiro, que remató en semifallo un balón que Kane usó para inaugurar el marcador -minuto 37-. El anotador inglés se lanzó en plancha y superó al portero visitante para abrir la espita. Acto y seguido, Musiala no embocó un centro de Sané -en el enésimo cambio de juego hacia la zona mal defendida por Pellegrini- y en el minuto 46 se confirmó la remontada: un despeje en un córner le cayó a De Ligt, que descerrajó una volea atronadora que se coló tras el desvío de Müller. El más listo de clase a sus 34 años, aunque el físico no le responda como antes.

Con 2-0 se fue Sarri al camarín y regresó sin mover un ápice su pizarra. No habían tirado a potería y se habían quedado en un 39% de posesión, pero estaban a un gol de forzar la prórroga. El sueño seguía vivo -la entidad 'laziale' no sabe lo que es superar una eliminatoria en esta competición con el actual formato-, así que no había por qué acelerar. Y el Bayern, satisfecho y cauto, tampoco evitó que el tempo se desplomase. Es más, regaló la iniciativa a una Lazio que ganó peso, ahora sí con Luis Alberto presente. Mas sólo recogieron los visitantes el chut del omnipresente Guendouzi que se marchó a saque de esquina en el minuto 55.

Los germanos esperaron, agazapados, y explotaron en transición. Guerreiro cruzó demasiado un zurdazo con todo a favor -minuto 59-, en la llegada previa al doblete de Kane. Una circulación rápida por derecha concluyó en el zurdazo potente de Sané que despejó Provedel para que el anotador facturase el rechace -minuto 66-. Lleva 33 goles en 33 partidos este curso el emblema de Inglaterra. Y dicen que está en crisis o que es el culpable de la irregularidad del Bayern. Con todo, los alemanes resplandecieron en el momento clave -el arquero transalpino evitó un mayor sonrojo- y vuelan hacia cuartos de final. Entre rumores de fichajes y de ventas, han pasado de bordear la depresión a atemorizar al Viejo Continente en cuestión de dos horas. Como sólo ellos saben.

Ficha técnica

3- Bayern: Neuer; Guerreiro (Alphonso Davies, min. 78), Eric Dier, De Ligt, Kimmich; Pavlovic, Goretzka; Sané (Laimer, min. 89), Musiala (Gnabry, min. 91), Thomas Müller (Mathys Tel, min. 78); y Harry Kane.
0- Lazio: Provedel; Pellegrini, Romagnoli, Gila, Marusic; Vecino (Cataldi, min. 61), Guendouzi, Luis Alberto (Kamada, min. 80); Zaccagni (Isaksen, min. 61), Felipe Anderson (Pedro, min. 75) e Immobile ('Taty' Castellanos, min. 61).
Goles: 1-0, min. 38: Harry Kane; 2-0, min. 46: Thomas Mülller; 3-0, min. 66: Harry Kane.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó a Romagnoli, Cataldi y a Pellegrini.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Allianz Arena (Múnich, Alemania).

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