Editorial

¿Amnistiará o indultará Sánchez a los corruptos de las mascarillas?

EDITORIAL

Sábado 09 de marzo de 2024

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, y al menos tres ministros (Illa, Marlaska y Torres) aparecen, como poco, pringados por la corrupción de las mascarillas. Mientras, Puigdemont y sus huestes son amnistiados por sus presuntos actos terroristas y de malversación; esto es, de corrupción. Pedro Sánchez amarra, de momento, los 7 escaños de Junts después de plegarse a todas y cada una de las exigencias de los que intentaron dar un golpe de Estado. Prolongará así la legislatura hasta que los separatistas decidan dejarle en la estacada. Que lo harán antes o después.

Pero, aunque de momento mantiene la poltrona, Pedro Sánchez se tambalea por el aluvión de socialistas implicados en la compra de mascarillas a través de la mafia de Koldo. El presidente del Gobierno busca eliminar la sombra de sospecha que corroe al Ejecutivo. Pues los tribunales y algunos medios de comunicación no cesan de señalar a unos y a otros por sus fechorías, por la inmoralidad de lucrarse mientras miles de españoles morían por la pandemia. Y ése es el dilema del presidente.

Le ha cogido gusto a inventarse leyes que eliminan las leyes que le incomodan. Y algunos de sus asesores podrían animarle a que se ocupe ahora de aliviar las penas de sus compañeros de partido y Gobierno que sufren el acoso de la Justicia. No hay que tomarse a broma los rumores que circulan al respecto. Pues, para mantener cierta estabilidad, resulta imprescindible eliminar ese baldón que hunde al Gobierno y al PSOE. De momento, un Ejército de abogados al servicio de Moncloa trabaja en la defensa de los implicados. En intentar que las ahora responsabilidades políticas, como las de la propia Francina Armengol, no pasen a ser responsabilidades penales. Pues, en este supuesto, el Congreso de los Diputados no podría estar presidido por una imputada por corrupción.

Como decíamos en nuestro último editorial, la aprobación de la ley de amnistía y, quizás, de los presupuestos no tapará el escándalo del caso Koldo. De ahí que no sea descabellado preguntarse si el presidente del Gobierno sería capaz de indultar a sus compañeros de partido y Gobierno. O, como poco, urdir una maniobra ilegal para que no sean imputados. A nadie sorprendería que lo hiciera después de la indecente ley de amnistía creada sólo y exclusivamente para amarrar los 7 escaños de Junts; esto es, para permanecer en el poder. A nadie, pues, sorprendería que ahora intente blanquear la corrupción de las mascarillas que hace que se tambalee su poltrona en La Moncloa. Porque el burdo ataque al PP del “y tú más” ya no funciona. Y porque su desprecio al Código Penal y a la separación de poderes no tiene límites. Hoy, puede parecer una broma que Sánchez sea capaz de amnistiar o indultar a los implicados en la mafia de las mascarillas. Pero nunca hay que tomarse a broma su capacidad para aniquilar por las bravas los peligros que ponen en riesgo su poder.