Editorial

La legislatura entra en barrena en el día más negro de Pedro Sánchez

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 14 de marzo de 2024

La renuncia de Pedro Sánchez a presentar los presupuestos generales del Estado demuestra que la legislatura camina por la cuerda floja o, mejor, ha entrado en barrena. Este miércoles ha sido un día negro para el líder del PSOE. Comenzó con un control al Gobierno del que salió escabechado por la corrupción de las mascarillas; luego, Ayuso le vapuleó al demostrar que la inspección fiscal a su novio no es más que una triquiñuela del Gobierno para tapar el caso Koldo. Por la tarde, el PP presentó una denuncia ante la Oficina de Conflicto de Intereses por el rescate de Air Europa, a pesar de la estrecha relación de su mujer con la aerolínea. Y acabó la jornada con una rendición en toda regla por el adelanto electoral en Cataluña al renunciar a presentar los presupuestos generales de 2024 ante el riesgo de que fueran tumbados en el Congreso. Porque hasta el presidente sabe que sus socios no son de fiar. Que en plena campaña electoral en Cataluña no podía contar con el apoyo incondicional de ERC y, menos aún, con el de Junts.

La legislatura, en efecto, sufre una convulsión por el empeño suicida de Sánchez de basar su mayoría parlamentaria en el apoyo de los separatistas. Pues Puigdemont dedicará su campaña electoral en exigir la celebración de un referéndum de autodeterminación y cuando entre en vigor la ley de amnistía podría ser elegido presidente de la Generalidad. Con seguridad, a renglón seguido, volvería a las andadas con la declaración unilateral de independencia.

Así, quedará en evidencia la mentira de Sánchez al alardear de haber logrado la “pacificación” de Cataluña. Mientras, el caso Koldo le estallará en la cara por sus continuas e infinitas ramificaciones, que ya afectan a medio Gobierno y a él mismo. Y es más que previsible que el 9 de junio, el PSOE sufra otro batacazo histórico en las elecciones europeas. Insistirá el presidente del Gobierno en aguantar la entera legislatura, pues en caso de convocar elecciones generales hasta Tezanos sabe que se estrellará. Pero está atrapado en sus contradicciones y en sus trampas. Este miércoles, en efecto, ha sido un día negro para Sánchez. Ha quedado en evidencia que su legislatura se encuentra al borde del precipicio. Y que entre las andanadas de Puigdemont, la basura de Koldo, los zurriagazos de Ayuso y hasta las maniobras orquestales de su mujer, Begoña Gómez , pueden acabar de un plumazo con su carrera política. Ya no le salva ni la feroz propaganda de Moncloa por mucho que se propague por su Ejército mediático. Aguantará, sí. Se pertrechará entre los muros de palacio. Pero, más que nunca, vagará como el zombi de La Moncloa. Se desconoce hasta cuándo.