Sopló ELLA una semilla y brotó un ángel.
El jesuíta Pierre Teilhard de Chardin descendía de Voltaire y de Pascal.
Su confidente fue su prima Margarita. Jean Guitton la llama su Beatriz.
El propio T. de Ch. escribe en Corazón de existencia.
-Nada se desarrolla y crece en mí sino bajo la mirada y bajo la inflencia de una mujer.
Y si el caballo de Troya hubiera sido una pulga , la presencia de los invasores ¿habría sido más discreta?