El joven poeta Han Ekdahl me cuenta la ceremonia.
O la leyenda en la que tuvo que participar el presidente Bush.
Para poder ingresar en una de las « fraternidades » de YALE UNIVERSITY.
La cofradía se llamaba o se llama « Huesos y calaveras » .
El novato, desnudo, encerrado en un ataúd y observado por el corro de veteranos,
debía masturbarse hasta la eyaculación.
Bush superó la prueba quizás pensando en MONTHERLANT :
« Los fantasmas son crueles , con la realidad es posible arreglarse ».