AL AIRE LIBRE

EN LA GUERRA, TODOS MIENTEN

Luis María ANSON | Lunes 25 de marzo de 2024
A lo largo de mi dilatada vida profesional, “hice” siete veces la guerra de Vietnam, dos...

A lo largo de mi dilatada vida profesional, “hice” siete veces la guerra de Vietnam, dos la de Camboya, dos la de Israel y una la del Congo. Entonces no había tribus ni móviles ni transmisiones fáciles ni ayudas. Radio Nacional de España y la Vanguardia, además de ABC, disponían de enviados especiales. La mayoría de los demás medios carecían de recursos económicos.

Entre las enseñanzas que me dejaron los años en que fui corresponsal de guerra o enviado especial aprendí algo que siempre tengo presente: en las guerras ambos contendientes mienten sin pudor. Las cifras que lanzan a través de las grandes agencias de prensa son las que les convienen. En algunos casos se trata de engaños escandalosos pero lógicos. El rigor informativo queda para los periodistas avezados. Las informaciones proporcionadas por ambos bandos son falsas, casi sin excepción.

No he aceptado en ningún momento las cifras de muertos proporcionadas por Hamas. El grupo terrorista ha difundido lo que puede favorecerle. Las mayores víctimas son civiles y entre ellas un alto porcentaje de mujeres y niños. Sin embargo, buena parte de los medios internacionales han defendido las cifras falsas que Hamás proporciona. Chema Muñoz, en el digital The Objective, ha demostrado la manipulación de los datos proporcionados por Hamás. Excelente trabajo informativo el de Chema Muñoz. No deja lugar a dudas sobre las cifras manipuladas y los engaños reiterados.

Como todas las guerras, la de Gaza es una atrocidad. Israel ha hecho lo que los militares han considerado necesario para barrer el terrorismo de la nación judía. No sé hasta qué punto se habrán excedido porque no existen baremos establecidos en este sentido. Es la guerra. Y todo resulta espantoso, cruel e indignante. También las informaciones de cada sector proporcionando datos y cifras según la manipulación de cada parte. Estaba claro desde el principio que los datos de Hamás eran falsos. Así ha quedado demostrado ahora.