AL AIRE LIBRE

LA LIBERTAD DE PRENSA, AMENAZADA

Luis María ANSON | Martes 26 de marzo de 2024
Almudena Martínez Fornés es una excelente periodista. En ella se distinguen...

Almudena Martínez Fornés es una excelente periodista. En ella se distinguen la sagacidad y la seriedad. En el diario digital El Debate ha publicado un artículo denunciando las amenazas a la libertad de Prensa y la doble vara de medir del Gobierno para periodistas afines y críticos. Nada nuevo bajo el sol. En las democracias pluralistas, los periodistas sufren el acoso de los partidos hostiles a su posición informativa. Es un hecho en toda Europa y tal vez España no se encuentre en la peor situación, aunque el apoyo al periodista afín y el acoso al periodista hostil crecen cada día en el Gobierno sanchista. “El propio Sánchez -escribe Almudena Martínez Fornés- alienta el señalamiento a los periodistas cada vez que habla de “derecha mediática” o “fachosfera”. Pero el ministro más activo en la persecución de la prensa es Óscar Puente, que ha llegado a calificar a periodistas críticos como “matones” y a medios de comunicación de “comedores de basura”, mientras el resto del Gobierno le aplaude o justifica”.

Con todo, no es lo peor en el acoso a la libertad de Prensa, el condicionamiento que se hace a profesionales del periodismo. Desde el Gobierno se niegan publicidad pública y subvenciones y se coacciona a la publicidad privada, de forma que se produzca el ahogo económico del medio crítico. Eso afecta al periódico papel, al hablado, al audiovisual y al digital. Es una situación especialmente crítica para un periodismo que se adapta con dificultades a la nueva situación tecnológica. La actitud del Gobierno condiciona la permanencia en el mercado de muchas publicaciones y compromete a la vez la independencia de destacados profesionales de la información. No le falta razón a Almudena Martínez-Fornés, y los nombres que señala en su artículo constituyen claro ejemplo de un acoso que atenta contra el mismo principio de la libertad de Prensa, consagrada en la Constitución. Aún más, en los cimientos de la democracia pluralista plena figura destacadamente la libertad de expresión, zarandeada hoy por un sanchismo voraz e irreversible.