Hace 2200 años, Ératosthène se confundió tan solo de 386 km a la hora de calcular la circunferencia de la Tierra. Que sigue midiendo 40.076 km. Para consguir tan notable aproximación midió la sombra que un obelisco proyectaba en el suelo en el momento en que en Syene el sol en su cenit caía en el fondo del pozo.
A finales del siglo pasado, RENE THON (cuya teoría de catástrofes es una aliada de la confusión) me dijo: "Comprender significa geometrizar; pero recurrir a la geometría es pedir de una cierta manera la idealización".