La emérita, que fue recibida con aplausos al llegar, departió animadamente con los responsables del local, que es la segunda vez que visita, y felicitó al 'espetero', el encargado de hacer las sardinas a la brasa, como muestra el vídeo que el restaurante ha colgado en sus redes sociales.
La propietaria del establecimiento, Sofía Lucas, ha explicado al diario 'Sur' que la madre y la tía del Rey Felipe comieron fritura, lenguado al horno y sardinas espetadas, el plato más típico de Málaga, y dijo que eran las mejores que había probado. Doña Sofía, de 85 años, se mostró también muy cercana con el resto de comensales y se aproximó a algunas mesas para hablar con ellos.
La emérita quiso felicitar a un cliente que celebraba su cumpleaños junto a unos familiares y también se interesó por un pequeño perro blanco que aguardaba con paciencia tumbado en el suelo a que sus dueños acabaran de comer. "Es muy bueno, no se mueve", comentó doña Sofía, que se agachó para acariciar al perro, de nombre Cairo, tal y como se ve en otro vídeo publicado en la red social X.
Doña Sofía y su hermana, la princesa Irene de Grecia, se marcharon del restaurante a media tarde entre aplausos y vítores de 'viva la reina de España'. "Una vez más ha vuelto doña Sofía a degustar nuestros platos, los cuales le encantan, haciendo especial mención a nuestros espetos de sardinas y dándole personalmente la enhorabuena a nuestro espetero.Eternamente agradecidos y encantados de que nos haya vuelto a elegir. ¡¡Que viva doña Sofía!!", ha escrito el restaurante Rocamar en su perfil de Instagram.