Opinión

Vino para servir, no para ser servido

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 30 de marzo de 2024

En esta España nuestra hay millones de personas que molestan. Sí. Molestamos a todos aquellos que ven en la religiosidad popular un tema incontrolable, que esos que dicen “sumar” lo que hacen, muy a pesar suyo, es “restar” y “dividir”, aunque intenten “multiplicar” con falsos populismos.

Esta Semana Santa ha estado pasada por agua, bendita agua, que ha supuesto la suspensión de muchas procesiones, pero no la falta de devoción de todos aquellos que ven, que vemos, en las representaciones de las imágenes, la Pasión de Nuestro Señor. Desde aquí mi elogio a las Televisiones Públicas que han transmitido el sentimiento de un pueblo que, a pesar de que “esos” se empeñen, ve en la religiosidad un sentimiento necesario en esta sociedad donde el materialismo impuesto es el que nos quieren hacer ver que es el que triunfa.

Y así, una vez más el Papa nos ha da otra lección al cumplir un “acto de servicio”, como lavar los pies a 12 reclusas de la cárcel romana de Rebbibia. Allí, FRANCISCO nos volvió a recordar que Jesús se humilló con ese gesto y que nos enseñó que “no vino para ser servido sino para servir y que nos mostró el camino de servicio”.

Ese camino de servicio es el que parece que hemos olvidado y que yo, desde mi humildad, invito a todos los lectores de El Imparcial a no obviar y que “esos” no nos hagan “luz de gas” y sobre todo sepamos perdonar, como hizo Jesús también con Judas, y que sepamos pedir perdón. Un verbo, “perdonar”, que muchas veces los que nos dedicamos al maravilloso mundo de la información no sabemos conjugar muy bien y que San Juan Pablo II nos lo recordaba tantas veces a los periodistas, como lo hacía nuestro beato Manuel Lozano Garrido “LOLO” y los maestros de nuestra profesión el Cardenal Ángel Herrera Oria y el Padre José Luís Gago, que esperamos que pronto lleguen a los altares.

Hoy la losa ya ha caído y el Resucitado está con nosotros, con todos. La losa de la indiferencia y el pecado ha caído y ha salido el perdón, Él está con nosotros y esto no podemos olvidarlo, por mucho que se esfuercen “esos”, que tienen todos nuestro perdón y eso es lo más importante.

El Papa este domingo nos “bendecirá a todos y pedirá por todos”. Recemos y estemos con él y sobre todo pidamos para que esta Pascua sea el inicio de la paz en aquellos lugares donde el hombre parece haber perdido toda la cordura.

Feliz Pascua de Resurrección a todos los lectores de El Imparcial.