Opinión

Hélèna

CORTOS

Fernando Arrabal | Lunes 01 de abril de 2024

Althusser fue el profesor de filosofía que renovó el pensamiento marxista con una perspectiva estructuralista. Como miembro del partido comunista francés ejerció una gran influencia sobre muchos de los universitarios de su época.

El 16 de noviembre de 1980 Althusser estranguló a su mujer y por ello pasó de l'École Normale donde vivía al Hospital Santa Ana.

Su falso proceso sumarísimo se celebró sin defensores. Althusser, en estado de gracia, inmaculado, pudo "salvar la parte buena del marxismo" mientras recibía el consuelo de sus admiradores.

Para muchos de ellos el asesinato se ‘esfumó' de tal manera que para algunos incluso Althusser fue la víctima de los "tormentos que le causó ‘aquel' percance".

El 15 de julio de 1981 tras siete meses de cuidados intensivos en el hospital Santa Ana se instaló en la prestigiosa L’Eau Vive .

El 16 de octubre de 1982 se afincó en su nuevo domicilio de la calle Lucien Leuwe de París.

Durante diez años, de 1980 a 1990, recibió la visita constante de amigos, colegas y admiradores.

Althusser en su segunda autografía (¡con titulo de De Gaulle!), El porvenir dura largamente, aseguró que no se dio cuenta de que asesinó a su mujer.

La diputada italiana M.A. Macciochi contó: "El Papa me recibió en Castel Gandolfo en 1986 y la primera frase que me vino a los labios fue: 'Vengo de un mundo lejano, el de los amigos desgraciados como Althusser'".

El 22 de octubre de 1990, Althusser murió a los 72 años.

Hélèna Rytman, la esposa asesinada (inolvidable para los que la conocimos), fue enterrada en el cementerio judío de Bagneux sin flores ni coronas como piden los ritos, ni amigos, como exigieron los jueces de la sombra...