AL AIRE LIBRE

YOLANDA DÍAZ CONTRA SÁNCHEZ Y SU POLÍTICA CON MARRUECOS

Luis María ANSON | Miércoles 03 de abril de 2024
Indignación creciente en Sumar, la alianza que agrupa a 15 partidos, varios de ellos de extrema...

Indignación creciente en Sumar, la alianza que agrupa a 15 partidos, varios de ellos de extrema izquierda. Destacados congresistas de esos partidos se han revuelto contra la política sanchista de exportar a Marruecos el armamento que precisa el monarca de aquella nación. Yolanda Díaz Iscariote se muestra incapaz de contener la airada protesta de algunos de los partidos que con ella colaboran y a los que rechina que el Gobierno español esté vendiendo armas a Rabat. Armas que se utilizan en parte considerable para doblegar al Polisario y dominar la situación en el antiguo Sáhara español. El presidente del Gobierno, en un giró de 360 grados, se revolvió contra la izquierda polisaria, despedazó los acuerdos internacionales, violentó a la ONU y reconoció que la soberanía del Sáhara correspondía a Marruecos.

Portavoces de varios partidos han subrayado que la nueva política de España con relación al territorio saharaui deriva del espionaje que determinado servicio de inteligencia ha realizado sobre el teléfono móvil y las comunicaciones de Pedro Sánchez. El presidente español se ha sentido atrapado y ha modificado la relación con la nación vecina, provocando la reacción hostil de Argelia y la indignación del Polisario y sus partidarios españoles, entre ellos, estrechos colaboradores de Yolanda.

Parece ser que la crisis se quedará en verborrea y palabrería porque Sánchez ha actuado desde la legalidad y con el beneplácito de los Estados Unidos, Francia y Alemania. Es decir, que el Gobierno “progresista”, del que alardea su presidente, pactó haciendo grandes concesiones, incluida la amnistía, con dos partidos derechistas PNV y Junts, gracias a los cuales el líder del PSOE alcanzó la investidura. Y por las razones que sean, ha caído genuflexo ante Marruecos, otorgando al Rey de aquella nación, su aspiración más compleja: la soberanía sobre el antiguo Sáhara español.

Las fisuras producidas en el Gobierno de la nación española no se convertirán en quiebra de la coalición. Al menos por ahora. Pero la cuerda floja sobre la que transita Pedro Sánchez se hace cada día más inestable y peligrosa.