Opinión

Musgo

CORTOS

Fernando Arrabal | Sábado 06 de abril de 2024

En el Santuario budista de Ryoan-Ji cerca de Kyoto descubrí el jardín ¿más propicio a la meditación? Un espacio rectangular no demasiado extenso. Una serie de piedras. Algo más de una docena de formas irregulares. Todas creo recordar diferentes entre sí. El lugar del jardín carecía de vegetación vistosa: ni árboles, ni flores, ni macizos Solo musgo. Como si el espacio se fuera perdiendo en el olvido. Yo creo que por esa razón de niños hacíamos construcciones con musgo.

Hoy añoro esta planta aterciopelada, sombría y humilde, cuando de forma irracional me sumerge la nostalgia.