Opinión

Holden Caulfield

CORTOS

Fernando Arrabal | Domingo 07 de abril de 2024

Jerome (y a veces Javier) David SALINGER fue una de las personas más solicitadas en vano por la prensa. Nació un primero de enero y murió un 27 de enero, nonagenario- más-un-año ¿es en lo único en que nos parecimos? Hay novelas que leo una vez por año, como The catcher in the rye.

Durante uno de mis viajes un aficionado esperó a la puerta de su casa en Cornish (en el New Hampshire) a cuatro horas de NY para "robarle su foto; para despojarle de su intimidad". Salinger con 73 años se lanzó contra el intruso para impedirle la fechoría. A plena primera página se vio la foto de un viejo paroxístico atacando a un aficionado indefenso; y por si fuera poco en las páginas interiores se contó que el anciano-ex-escritor es un medio chalado que entre otras rarezas se da a la meditación budista.

Meses después de su ocultación, mi hija y yo pasamos una semana en NuevaYork filmando y recorriendo los lugares siguiendo las trazas de HOLDEN CAUFIELD en el mítico libro.

Cuando en la novela un profesor interroga a Holden Caulfield sobre las causas de la expulsión de su prestigiosa escuela el joven vagabundea y por fin se pregunta interiormente:

¿Dónde irán los patos del parque cuando el estanque se hiela totalmente. A lo mejor llega un camión y los lleva a un zoo de cualquier sitio. O sencillamente se vuelan solos.

Decidimos (expresa y disciplinadamente) hacer a los 25 taxistas que tomamos aquella semana la misma pregunta del personaje de la novela. Ninguno quiso dar una respuesta coherente salvo un chófer chino que nos habló en perfecto español.

Mi hija admirativa le preguntó:

-¿Pero dónde ha aprendido tan buen español?

El chino respondió:

-Fácil, en Hong Kong.