Frenar la pérdida temprana de memoria en animales de laboratorio con dieta cetogénica se ha conseguido en la Universidad de California en Davis (EE UU). Los científicos aseguran que este hecho es comparable al deterioro cognitivo leve en humanos que precede a la enfermedad de Alzheimer.
La dieta cetogénica (KD) es baja en carbohidratos, alta en grasas y moderada en proteínas, que cambia el metabolismo del cuerpo desde el uso de la glucosa como principal fuente de combustible hasta la quema de grasa y la producción de cetonas para obtener energía. En Communications Biology aparece el estudio en el que se demuestra que esta dieta retrasa significativamente las primeras etapas de la pérdida de memoria relacionada con el Alzheimer, en ratones.
Estos mismos investigadores descubrieron anteriormente que los ratones vivían un 13 % más con dietas cetogénicas. En aquel estudio, se reconocía que la restricción calórica, sin desnutrición, “aumenta la esperanza de vida y se asocia con un cambio de la glucólisis hacia la betaoxidación”.
El objetivo fue imitar este cambio metabólico utilizando dietas bajas en carbohidratos y determinar su influencia en la longevidad y la salud en ratones. A estos roedores se les asignó una dieta baja en carbohidratos o de control a los 12 meses de edad y se les permitió vivir su vida natural o se les realizó una prueba de función fisiológica después de 1 ó 14 meses de intervención dietética.
La dieta cetogénica aumentó significativamente la esperanza de vida y la supervivencia promedio en comparación con los controles. En ratones de edad avanzada, sólo aquellos que consumieron KD mostraron preservación de la función fisiológica.
Ahora, han encontrado que la molécula beta-hidroxibutirato (BHB) desempeña un papel fundamental en la prevención del deterioro temprano de la memoria. Aumenta casi siete veces con la dieta cetogénica.
Gino Cortopassi, miembro de este equipo de científicos, explica que los datos respaldan la idea de que la dieta cetogénica en general, y el BHB específicamente, retrasa el deterioro cognitivo leve y puede ralentizar la enfermedad de Alzheimer.
La dieta cetogénica se ha utilizado por los clínicos desde 1921, para suprimir las crisis epilépticas en humanos y sigue siendo la terapia de elección para las crisis recurrentes juveniles, aunque se desconoce su mecanismo. Además, su eficacia ha sido respaldada en el deterioro cognitivo humano, los trastornos neurológicos y la inflamación.
El profesor Izumi Maezaewa, de la Facultad de Medicina en la Universidad de California en Davis y miembro de este equipo, explica que observaron “asombrosas capacidades de la molécula BHB para mejorar la función de la sinapsis, pequeñas estructuras que conectan todas las células nerviosas del cerebro. Cuando las células nerviosas están mejor conectadas, mejoran los problemas de memoria en el deterioro cognitivo leve”.
Por su parte, Cortopassi señala que BHB también se puede encontrar como suplemento para personas y que, probablemente podría reforzar la memoria en murinos, pero aún no se ha demostrado.
Este equipo de científicos descubrió que los ratones, a los que se les suministró una dieta cetogénica, experimentaron aumentos significativos en las vías bioquímicas relacionadas con la formación de la memoria. También pareció beneficiar más a las hembras que a los machos.
En opinión de Coropassi, “si estos resultados se trasladan a los humanos, podría ser interesante ya que las mujeres, especialmente aquellas que portan la variante del gen ApoE4, tienen un riesgo significativamente mayor de padecer Alzheimer”.