Opinión

Cuánta declinación

TRIBUNA

Freddy Darino | Martes 09 de abril de 2024

El escenario político en este presente de España está tapizado de groserías, de bajezas éticas, donde priman las descalificaciones y los insultos…

No cometeré el desatino de generalizar, porque sería una injusticia ante quienes han conservado la cordura, respetando conductas intachables, que no hieren valores irrenunciables, cimentando la verdadera Democracia, que jamás debió marchitarse…

Pero es evidente que se deterioró en forma alarmante el respeto a la opinión y las ideas ajenas, cuando se desbocó el corcel de la prudencia, y ganaron espacios las mentiras, los bulos, las ambiciones desmedidas, y olvidó la noble conducta de “servidores”, ante la voracidad de perpetuarse en el poder de cualquier modo y a cualquier precio…

¡Cuánta lamentable declinación!

¡A qué bajo nivel han descendido!

Cuando “el todo vale” y “se compran voluntades, apoyos, votos y conductas”, se diluyen los derechos fundamentales que, en la historia reciente, permitieron décadas de concordia y prosperidad…

Nuevos “ejemplares” han bajado a la arena política, enemigos declarados de la Democracia en toda su extensión imaginaria, que han atropellado sin medir las consecuencias, contra La Constitución, contra las Sentencias de los Tribunales de Justicia, contra la legítima División de Poderes, contra la Monarquía Parlamentaria que todos los españoles se han dado en el pasado, procurando romper en definitiva la LIBERTAD y transformarla por un SOMETIMIENTO al que nos quienes envolver con directivas emanadas de Grupos que intentan tratarnos a todos los que residimos en esta gran Nación, como si fuésemos muñecos sin alma, manejables a sus antojos…

De ese modo, hemos llegado a una deuda pública con dimensiones impensables, que usando recursos financieros externos provenientes de la UE, que afectarán a las nuevas generaciones en donde nuestros hijos y nietos, verán hipotecados sus inalienables derechos de realización…

¡Y tan tremenda declinación no podemos ni debemos silenciarla!

¡Sería confiar en los seguros indultos y todavía con la amenaza de que lo volverían a hacer, c la desafiante actitud, aunque vuelvan a ocupar espacios carcelarios, los mismos que no debieron abandonar!

¡Sería una cobardía imperdonable caer en esa deriva garrafal, que en lo personal no me permito!

¡Sería aceptar que nuestros hijos y nietos, nos señalaran culpables de no haber hecho por ellos lo que nos correspondía, por cobarde omisión!

¡Sería no haberlos alertado sobre la racional forma de votar en personas y partidos, que, con mentiras e hipocresías, nos han disfrazado escenarios de absolutismos flagrantes! Es decir, dictaduras que jamás aceptaremos vengan de donde vengan, de derechas o de izquierdas, porque son cómplices de intereses creados, de gente que no viene a servir a sus semejantes, sino a pensar y a actuar en favor de sí mismos, en los beneficios de las puertas giratorias a las que siempre acuden, prisioneros de trampas corruptas, y de “coimisiones” que bien saben manejar con la aplicación de sistemas financieros que expertos en corruptelas les ofrecen para no ser descubiertos, con amaños que la gente del llano desconoce, que tienen el fin supremo de enriquecerse manipulando empresas intermediarias, pero siempre “pegando la vuelta con miserable intención” para que el dinero mal habido, pueda en algún momento blanquearse!

Siempre subestimándonos, rindiéndole culto a dioses de barro, con los cuales cuentan con sus odiosos propósitos, incluso con endemoniados que ahora se acercan al sur de Francia, para desde allí lanzar sus campañas electorales, olvidando que son huidos de la Justicia que, sin temor alguno siguen “jugando con la debilidad conductiva del actual timonel”, al saber que lograrán lo que pidan…

Todo comenzó con un “sanchismo descarado” y un PSOE que se derritió un día sí y otro también, con el fuego insolente de ministros, acomodados, mediocres, y acomodados bien pagados…, que utilizando vericuetos jurídicos y falsedades, no han tenido responsabilidad moral de dar un paso al costado, salvo notoria excepción, que en cualquier Democracia bien sustentada en columnas resistentes, hubieran merecido renuncias a sus cargos y un rescate merecido, para no caer ellos también en esa trampa por la que tendrán de algún modo, que dar cuenta y responder desde el banquillo en el que los podrán juzgar sobre la responsabilidad compartida…

Yo no sé qué pasará, pero intuyo que “algo ocurrirá”, como lo comenté en mi primer artículo en que recibí el honor de ser designado, como colaborador del periódico digital en su sector: Opinión.

Me consta que no estoy en solitario, en esta “resistencia” por la que me siento honrado, pero con profundo dolor ante tantas malas artes y una manipulación que marchita a esta gran Nación, que, por profundas divisiones, no es por casualidad que ni letra tiene en su Himno Nacional…

Seguiré luchando sin desfallecer, intentando restaurar valores perdidos, como lo hago en mi cotidiano vivir, que con apego irrenunciable me esmero en honrar como corresponde a mis dos patrias, la que me vio nacer Uruguay y la que adopté por opción y devoción, España, en la que tengo la firme convicción de permanecer, hasta que me alcance el último suspiro…