Deportes

LaLiga. El Real Madrid gana un partido trascendental en Mallorca

(Foto: EFE).

JORNADA 31

Diego García | Sábado 13 de abril de 2024
El solitario gol de Tchouaméni bastó para que el sobrio equipo de Ancelotti defienda su liderato con rotaciones (0-1). Los baleares no amenazaron demasiado.

El estadio de Son Moix acogió este sábado un cruce de caminos de alta exigencia. Mallorca y Real Madrid se midieron en plena resaca, unos tras haber perdido la final de la Copa del Rey y los otros después de empatar en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. El recinto de Palma vivió en un ambiente festivo una confrontación de estilos en toda regla, de esas que cuesta ver en el fútbol moderno. Con un bloque atrincherado en su campo, esperando para contragolpear, y el otro proponiendo con la pelota bajo su mando; los baleares regresaron a su realidad en LaLiga, con todavía mucho sudor que dar para salir de la frontera del descenso, mientras que los capitalinos están enfrascados en la defensa del liderato, con el decisivo 'Clásico' en el horizonte.

Carlo Ancelotti anunció en al previa que había convencido a sus futbolistas de la trascendencia de esta visita a uno de los campos más complicados del campeonato. Eligió rotar con hasta cinco cambios con respecto al envite frente al Manchester City, dando la titularidad a Luka Modric y un respiro a Vinicius, Rodrygo o Kroos. El croata trató de traducir el monólogo merengue en la posesión en verticalidad, pero el escuadrón de Javier Aguirre negó casi todos los intentos antes del intermedio. Ha cimentado el entrenador mexicano un muro que compite con una disciplina casi marcial. Con defensa de cinco piezas y el sacrificio de creativos convertidos en guerreros como Dani Rodríguez o Antonio Sánchez, presentaban esta factura: sólo tres derrotas en casa -la última de ellas el pasado 18 de febrero- y un partido perdido en los cinco encuentros previos -nadie le había metido más de un gol en este lapso-.

El Mallorca aguanta hasta el descanso

Planteó de inicio el conjunto balear un cierre intenso en campo propio que le presentó al favorito rápido el aspecto del duelo. Se iba a jugar un duelo largo, que exigiría paciencia en la elaboración, con caminos cortados entre líneas. 'Carletto' metió a Brahim Díaz para generar desequilibrio y Aguirre le respondió con una suerte de doble lateral con Pablo Maffeo y Gio González. Con esa vía neutralizada, le costó a los madrileños herir desde la circulación. Lucas Vázquez viraba hacia el centro desde el lateral en el intento de ofrecer soluciones que superasen líneas, pero no hubo manera en el primer tiempo. Antes del descanso chutó sólo una vez entre palos el Madrid, eso sí, fue un cañonazo de Jude Bellingham que escupió el larguero -minuto 33-. Dos minutos antes concretó el Mallorca su único remate antes del descanso, un cabezazo picado de Raíllo en un saque de esquina de Dani Rodríguez que repelió Lunin.

Los 45 minutos iniciales acabaron con los locales más adelantados y con la producción ofensiva bajo mínimos. El 63% de posesión le sirvió de poco a un equipo dirigido por Ancelotti que tampoco buscó la altura de Joselu con centros laterales. El desafío consistía en entrar por los pasillos centrales, desde la movilidad en la mediapunta, y el estratega italiano se lo recordó a los suyos en el camarín. Además, debió subrayar la opción de los disparos lejanos como posibilidad para desatascar y sus muchachos se aplicaron de inmediato. La reanudación comenzó con un intento del participativo Brahim que estrenó los guantes de Rajkovic -minuto 47- y con un trueno desde 25 metros de Aurelien Tchouaméni que se coló por la escuadra después de tocar en Morlanes -minuto 48-.

El aguijonazo del mediocentro francés -de gran rendimiento en esta fecha- vino acompañado de una mayor velocidad de pase de su delegación y de la asunción de Joselu del rol de pivote distribuidor, con movimientos para combinar o dejar hueco para los llegadores. El espigado atacante facilitó la conducción vertigionsa de Brahim que acabó con la intervención del meta local y, acto y seguido, el rematador trazó una pared con Modric en una jugada que perdonó el nuevo internacional marroquí -minuto 62-. Aguirre entendió que a su colectivo se le había torcido el plan antes de lo esperado y cambió la fórmula de los pelotazos hacia Vedat Muriqi -que sigue sin brillar como en el pasado curso- por la construcción más pausada, ya con Sergi Darder en cancha. El problema residió en que el encuentro ya se les había escapado.

El Madrid gobierna

Ancelotti sentó al cansado Bellingham y devolvió al verde a Camavinga y a Vinicius. El brasileño, abucheado con fuerza por la tribuna tras los polémicos encontronazos pretéritos con Maffeo y Raíllo, entró en ebullición instantánea con tres disparos en los primeros 10 minutos desde su ingreso. No gozó de puntería, algo precipitado, y Rajkovic -que volvió al arco en detrimento del copero Greif- anuló los intentos. Volaba la redonda en las botas visitantes con Modric y Tchouaméni en el timón, y en el 71 Nastasic sacó bajo palos el zurdazo del formidable Fede Valverde. Lunin disfrutó de calma dado el rendimiento controlador y ambicioso de sus compañeros. No trabajó hasta el final más allá de la estirada realizada ante el voleón lejano de Darder -minuto 73-. La presencia de Abdón Prats al lado de Muriqi no llegó a funcionar por falta de alimento.

El técnico azteca había dado la orden de ganar valentía al sustituir al corrector Samú Costa y en el desenlace añadió más madera al quitar al defensivo Maffeo para recurrir al regateador Radonjic. Pasó a competir con línea de cuatro en la retaguardia y con dos delanteros, mas no llegó a la orilla -dos remates entre palos, por los nueve visitantes-. Hizo justicia al dato que les coloca como el segundo equipo menos goleador del torneo. El Madrid se cuidó de no soltar la redonda y negó a su rival su afamado poderío en el balón parado y el juego aéreo. Notaron todos en la recta final el erosivo desgaste físico y emocional que arrastran, hecho que favoreció al gobierno capitalino. La sobriedad condujo al líder liguero hacia la orilla en una plaza en la que había perdido en dos de sus tres visitas precedentes. Como mínimo, mantendrán su ventaja con respecto al Barcelona antes del próximo domingo y suma 25 jornadas sin perder.

Ficha técnica

0- Mallorca: Rajkovic; Lato, Nastasic, Raíllo, Gio González, Maffeo (Radonjic, min. 78); Samú Costa (Sergi Darder, min. 59), Morlanes (Mascarell, min. 59), Antonio Sánchez (Abdón Prats, min. 59), Dani Rodríguez (Larin, min. 87); Muriqi.
1- Real Madrid: Lunin; Mendy, Nacho, Rüdiger, Lucas Vázquez (Militao, min. 90); Tchouaméni, Modric (Carvajal, min, 86), Fede Valverde, Bellingham (Camavinga, min. 64); Brahim Díaz (Vinicius, min. 63) y Joselu.
Goles: 0-1, min. 48: Tchouaméni.
Árbitro: José María Sánchez Martínez. Amonestó a Raíllo, Muriqi y a Lunin.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 31ª de LaLiga, disputado en el estadio Son Moix (Palma de Mallorca).

TEMAS RELACIONADOS: