Román Cendoya | Lunes 10 de noviembre de 2008
En el tiempo que ha tardado usted en leer esta frase otro ciudadano se ha quedado sin empleo. Cada diez segundos se produce un despido. Así, todos los días. Todo un éxito de la política económica del Gobierno. No puede ser que mientras esto sucede, todas las energías del Gobierno se hayan dedicado a mendigar una silla caliente en la cumbre económica del G20. El Gobierno intenta vender que estamos en la Cumbre por méritos propios. No es cierto. Si estuviéramos por méritos propios habríamos sido formalmente invitados. España va de prestado. ¿Cuánto nos costará a los españoles la silla caliente de Zapatero? Qué vergüenza.
Otro parado más. Y el Gobierno sigue sin hacer nada, porque todas las medidas que adopta son pura cosmética que retrasa dos años más el problema. El Gobierno no puede aportar nada a la Cumbre. Zapatero acude en busca de una fotografía y huye de la que todos los días se produce delante de las oficinas del INEM. Interminables colas que los ciudadanos en paro inician a altas horas de la madrugada. ¿Tratar así a los ciudadanos parados es la famosa política social del Gobierno?
Otro parado más. Y el Gobierno quiere contarnos que España puede aportar a la cumbre la solvencia de nuestro sistema financiero. La solvencia de los grandes bancos es cierta porque el Gobierno de Zapatero no ha tomado una sola medida al respecto. Lo de las cajas de ahorro es otra historia. No creo que se pueda ir sacando pecho por el mundo por haber tenido que dotar con 150.000 millones de euros la solvencia del sistema financiero español.
Todos los presentes en la Cumbre saben que Zapatero es el político que más y más rápido destruye empleo de Occidente; que tiene la mayor tasa de paro de la UE y la inflación por las nubes; y que España es el segundo país en déficit exterior. Los líderes mundiales estaban perplejos al verle dar la vuelta al mundo diciendo que España tenía que estar en la Cumbre por méritos propios. Por eso, nunca llegó la invitación a España. Zapatero tampoco puede presentarse como líder de la tercera lengua del mundo. Probablemente la lengua española sea en estos momentos la mayor industria del país, a pesar del PSOE y de todos sus aliados territoriales en Cataluña, Galicia y Baleares. Zapatero, ahora que dicen que es el momento de la política, no es precisamente un ejemplo.
Otro parado más. Durante este año, el número de afiliados a la Seguridad Social está reduciéndose en más de medio millón. Se destruyen miles de empresas y negocios. Además, el Gobierno va a tener problemas para pagar las pensiones, de igual forma que ya hay ayuntamientos que están teniendo problemas para pagar el sueldo a sus funcionarios.
Después de revisar nuestra negra realidad, hay una hipótesis que empieza a ganar peso para explicar la cesión de Sarkozy a Zapatero. Quizás Sarkozy ha invitado a Zapatero porque, para animar la Cumbre, ha decidido hacer aquello de “la cena de los idiotas”. Y nuestro Presidente se ha ofrecido voluntario.
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