El 3 de diciembre de 1992 recibí una nota de Simone, la esposa de CIORÁN
-Nous avons de graves ennuis avec notre propriétaire.
Le quiere echar de su buhardilla.
-Gana usted mucho Señor Ciorán.
No se atreve a decir: ¿Por qué no recibiría yo una participación? Le recuerda de pasada su temor de verle llegar a Santo.
Simone no se suicida poco después de la ocultación de Ciorán, contrariamente a lo dicho y repetido, sino nadando.
"Pour nager en bassin
sur l’onde qui fascine"