Ha insistido en que la ciudadanía debe movilizarse y no dejar que el país "caiga en el miedo, la angustia y la apatía" y ha hecho hincapié en que ante lo que está sucediendo hay que defender el Gobierno de coalición: "Nadie va a doblegar a este gobierno de coalición". Díaz ha insistido en que llevan tiempo advirtiendo de que "el camino del barro, del espectáculo y del tú más" les alejaba de lo que quería la gente y en que el desafío que se plantea no es de un día ni va de un partido concreto sino que es "un proceso de largo aliento" de la derecha que persigue "deslegitimar" la democracia: "Necesitan controlar el poder para gobernar ellos".
Durante estos días que Sánchez se ha tomado para reflexionar, Yolanda Díaz, que en su discurso no ha tenido ninguna mención de apoyo al presidente, no ha dejado de mantener el contacto con él, según han contado desde su entorno. En su discurso, ha puesto mucho el acento en que Sumar llegó a la política "para dar la vuelta a la tortilla" y que los votantes no les apoyaron el 23J para estar "de brazos caídos". Por eso, en los momentos más críticos hay que avanzar porque no hacerlo "es retroceder", de ahí que haya visto urgente llevar a cabo "una ofensiva programática".
La gente más humilde, ha afirmado la ministra, "necesita más democracia y a sus instituciones porque los ricos y privilegiados no necesitan la democracia, no necesitan la sanidad ni la educación públicas, ni un sistema público de pensiones". Con esta idea, ha aprovechado para recordar los "logros" de la reforma laboral o la subida del salario mínimo y exigir reformas pendientes como en materia de vivienda, reducir la jornada laboral o derogar la ley mordaza.
Se ha mostrado convencida de que los progresistas son ahora "más fuertes que ayer", pero también que "hoy más que nunca se necesita más gobierno, más agenda social y ganar más derechos". "El pueblo de la coalición está movilizándose y Sumar va a estar a su lado", ha repetido la vicepresidenta, que este sábado arranca en Sumar con su primera dirección, en la que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se mantiene como portavoz del partido y la exdirigente de IU Lara Hernández pasa a ocuparse de Organización.
Son en total 18 nombres, incluido el de Yolanda Díaz como coordinadora general, de una ejecutiva que tendrá un máximo de 25 cargos. Los siete que quedan por cubrir quedan reservados para los partidos asociados: Los comunes, IU, Más Madrid, Equo, Contigo Navarra e Iniciativa del Pueblo Andaluz.