Editorial

El Gobierno no gobierna; sólo se dedica a la propaganda más sectaria

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 07 de mayo de 2024

Desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno, se han multiplicado las incidencias en la circulación ferroviaria, en especial, en el servicio de Cercanías y casualmente, las mayores averías y retrasos se han producido en Madrid. Y está demostrado objetivamente, que la llegada de Óscar Puente al Ministerio de Transportes ha agravado la situación. Lo que tampoco es fruto del azar.

Este lunes, cientos de pasajeros que viajaban desde Guadalajara, se han visto obligados a abandonar el tren averiado y parado poco antes de llegar a la estación de Atocha. Después de una hora de encierro, sin aire acondicionado, numerosas personas sufrieron desmayos. Los que salieron de los vagones, a pesar del peligro, se vieron obligados a caminar por las vías para llegar a su destino. Mientras tanto, el ministro se centraba en llenar su cuenta en las redes sociales de mensajes políticos contra el PP y contra el presidente argentino. Pero no dedicó ni una línea a pedir perdón a los viajeros que habían sufrido la avería del tren.

Óscar Puente y la mayoría de ministros, con Pedro Sánchez al frente, en lugar de atender sus responsabilidades de Gobierno, se dedican a hacer propaganda. Una propaganda enfocada a deteriorar la imagen de sus adversarios políticos, en especial el PP, y a tapar con exabruptos y campañas desquiciadas sus actuales problemas como la corrupción de las mascarillas o los tejemanejes de Begoña Gómez.

El ministro de Transportes, en efecto, es el mejor ejemplo de la deriva totalitaria del Gobierno. Su afán por embarrar la política le ha llevado a insultar al presidente de Argentina provocando una crisis diplomática con el único propósito de desviar la atención de la opinión pública de los muchos conflictos políticos a los que se enfrenta el Gobierno por esa desidia y por su sectarismo.

Este lunes, por ejemplo, la Junta Electoral Central ha expedientado a Félix Tezanos por encargar y publicar una encuesta sobre el amago de dimisión de Pedro Sánchez para justificar su tramposa “reflexión”. También la JEC ha denunciado a RTVE por su entrevista-masaje al presidente en plena campaña electoral catalana y ha obligado al Ente a compensar al resto de partidos. Pero Sánchez sólo habla del “lodazal” de la derecha y de su misión de “regenerar la democracia”. Y no dedica ni una palabra a explicar su antidemocrático asalto al CIS o a RTVE y mucho menos a las continuas averías que se producen en el servicio ferroviario de Cercanías en Madrid. Porque el Gobierno no gobierna. Sólo se dedica a la propaganda.