Se trata de una de las fiestas benéficas más importantes del sector de la moda en EEUU y asisten solo personalidades invitadas por Anna Wintour, editora de Vogue y directora del Instituto de Moda del Museo de Arte Metropolitano (Met), que pagan unos 75.000 dólares por la entrada.
A diferencia de otros años en los que se han visto símbolos políticos, los presentes se zambulleron en el código propuesto, El jardín del tiempo, un relato de J.G. Ballard sobre un mundo ideal con el caos a las puertas; tanto que apenas se advirtió la protesta propalestina fuera de las carpas.