Aragonès ha dicho que las responsabilidades individuales y colectivas se deberán asumir una vez que la formación haya analizado con más calma los resultados, con lo que ha abierto la puerta a abandonar la primera línea política.
Los 20 diputados de ERC podrían ser determinantes para alumbrar un tripartito de izquierdas -opción que parece descartada toda vez que Aragonès ha dicho que al partido le toca pasar a la oposición- o investir al socialista Salvador Illa sin entrar en un Govern con él, dado que el independentismo en su conjunto ha perdido la mayoría.