El jurado consideró el pasado viernes a María Cristina como culpable de asesinato con alevosía por unanimidad, y dio por probado que la acusada planificó el crimen, así como que no tenía ningún trastorno mental transitorio y que no actuó movida por ningún miedo insuperable.
La pena impuesta por la Audiencia de Barcelona está en consonancia con el ministerio público, que en el juicio solicitó la prisión permanente revisable para la mujer.