De ahí, que este domingo se hayan congregado en el centro de Madrid decenas de miles de españoles en una manifestación para denunciar “la falsa carta de dimisión de Sánchez, las tomaduras de pelo, el fango, los engaños, la corrupción y el muro”. Y defender "la dignidad, la libertad, la igualdad y el futuro de los españoles", como declaró Alberto Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados. La concentración refleja el hartazgo de una mayoría de españoles de las barrabasadas políticas, económicas, diplomáticas y culturales de un Gobierno que se encuentra a la deriva, dividido, sin presupuestos, sin mayoría en el Parlamento y dedicado en exclusiva a la propaganda para sacar del atolladero a Pedro Sánchez.
El PP, por eso, quiere aprovechar esta profunda crisis para ganar holgadamente las elecciones europeas y poner contra las cuerdas al presidente. No será fácil, pues Moncloa maniobra sin cesar para impedir esa victoria con su potente maquinaria mediática y desde todas las Instituciones del Estado asaltadas. Y, como ocurrió en las elecciones generales, intentará revertir el sentido del voto que ahora reflejan todas las encuestas independientes.
De momento, sin embargo, la debilidad del Gobierno y la pésima imagen de Pedro Sánchez dentro y fuera de España vaticinan un batacazo del PSOE en las urnas. Pero, como decíamos, el PP no puede confiarse, pues su adversario siempre va por delante en su letal propaganda para identificar al partido de Feijóo con la ultraderecha, como se ha vuelto a comprobar con la demagogia de Moncloa en la bronca entre Sánchez y Milei o en todos los mítines socialistas.
Las calles de Madrid, en fin, han vivido el clamor de una manifestación contra un Gobierno que sobrevive a base de bulos y de chantajes, en manos de los separatistas y los proetarras y con el único propósito de sobrevivir. Y sólo una gran victoria del PP en las elecciones europeas podría truncar los planes de Pedro Sánchez de agotar la legislatura. Aunque, ya se sabe, que el presidente del Gobierno no gobierna pero es un maestro en enrocarse en el poder. Y es capaz de seguir en La Moncloa con el Ejecutivo partido en mil pedazos y sin legislar, sin aprobar siquiera unos nuevos presupuestos por su actual debilidad parlamentaria.
De todos modos, la manifestación del PP demuestra que hay una mayoría de españoles que se ha hartado del Gobierno de Pedro Sánchez. Sólo falta que esa mayoría se refleje en las urnas en las elecciones europeas. Como ha dicho Feijóo, “el 9-J hay que votar por España, la libertad y la democracia”.