AL AIRE LIBRE

LA PALESTINA DE 1963

Luis María ANSON | Miércoles 29 de mayo de 2024
El director de ABC decidió en diciembre de 1963 que cubrieran el viaje de Pablo VI a Tierra Santa...

El director de ABC decidió en diciembre de 1963 que cubrieran el viaje de Pablo VI a Tierra Santa, como enviados especiales, el gran veterano del periódico, José María Pemán, y el más joven redactor, Luis María Anson.

Era mi segunda visita a Oriente Medio. Acudimos Pemán y yo con la zozobra que suponía el primer viaje de un Papa a Tierra Santa. Palestina no existía. Los palestinos vivían en la franja de Gaza y en la Cisjordania dominada por Jordania. Jerusalén estaba dividida en dos: la mitad pertenecía a Israel, la otra mitad a Jordania. Los muros de Adriano y Saladino y la puerta de Damasco hacían de frontera entre las dos Jerusalenes. El Rey Husein de Jordania, revólver al cinto, por cierto, como un vaquero del viejo Oeste, nos recibió a Pemán y a mí en el Jerusalén jordano. La voluntad del entorno islámico se centraba entonces en borrar a Israel del mapa. Siria, Líbano, Jordania, Irak, Irán y Egipto formaban parte de la gran conspiración. En dos guerras relámpago, Israel consolidó su Estado, ocupó Jerusalén y se adueñó de Gaza y Cisjordania, amén de otros territorios. “Ay Jerusalén, Jerusalén si me olvidara de ti quede a olvido mi mano derecha. Ay Jerusalén, Jerusalén, si me olvidara de ti quede mi lengua pegada al paladar” Esta oración rezada durante siglos por los judíos tuvo el acierto, al cumplimentarse, de preservar los lugares cristianos de la ciudad santa, y también los islámicos, explanada con las mezquitas de Omar y Al-Agsa incluidas.

El reconocimiento de un Estado de Palestina, de territorio incierto, puede tener sentido. El retorno, setenta años después, a las fronteras de aquella época, como ha pedido Pedro Sánchez, es una tórpida exigencia, incluso una utopía. Son muchos los que piensan que sería necesario borrar del mapa al Estado de Israel si se pretende dividir de nuevo la ciudad de Jerusalén.

He cubierto en 16 ocasiones, como enviado especial, el Oriente Medio y, mientras Estados Unidos respalde a Israel, las naciones islámicas no se atreverán a la agresión directa contra la nación israelí. La premisa inicial para adoptar una posición coherente ante el nudo jordiano de la situación actual consiste en disponer de una información seria y clara sobre las diferentes fuerzas que pugnan por imponerse.