"En los últimos días y semanas los miembros de la OTAN han entrado en una nueva fase de escalada de las tensiones. Y lo hacen de manera consciente", afirmó en su rueda de prensa diaria Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa.
Esta semana, Bélgica se pronunció en contra de que Ucrania use su armamento contra terrotorio ruso, pero no así Polonia, que lo aprueba.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenbnerg, afirmó que Ucrania debería poder utilizar el armamento que le ha donado Occidente para atacar objetivos dentro de Rusia tales como lanzamisiles, artillería o aeródromos, en ejercicio de su legítima defensa.
"Será muy duro y difícil para los ucranianos defenderse si no pueden atacar objetivos militares justo al otro lado de la frontera. Puede tratarse de lanzamisiles, artillería o aeródromos utilizados para atacar Ucrania", indicó Stoltenberg ante la prensa a su llegada a una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea.