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El Real Madrid prolonga su leyenda en Europa y gana la 'Decimoquinta'

(Foto: EFE).

EL EQUIPO DE ANCELOTTI FIRMA OTRO TRIPLETE TRAS GANAR LALIGA

Diego García | Sábado 01 de junio de 2024
Los goles de Carvajal y de Vinicius tumban al Dortmund (0-2).

El Real Madrid ha conquistado este sábado su 15ª Copa de Europa. Suma más del doble de cetros continentales que su más inmediato perseguidor (el Milan, que posee siete entorchados). Esta vez se impuso al Borussia Dortmund siguiendo la receta que le trajo hasta la final de Wembley: cierto caos, capacidad de sufrimiento, defensa sin complejos, un portero solvente y veneno para explotar en el último cuarto de hora. Esa fórmula agónica venía de apear a favoritos como el Manchester City y el Bayern, y esta noche se coronó en la guinda a una temporada de supervivencia y reivindicación. Porque los merengues empezaron el curso perdiendo un Balón de Oro (Karim Benzema) y con graves lesiones de los pilares de la zaga... y lo han terminado con un triplete (Liga de Campeones, Liga y Supercopa).

Carlo Ancelotti ha firmado su mejor año como entrenador merengue. Ha sabido gestionar las dificultades con una maestría que ha potenciado a los secundarios para dar un valioso paso adelante y, sobre todo, ha tomado decisiones que han cambiado partidos y dinámicas. Hoy, una vez más. El estratega transalpino definió la primera parte de su esquema, nada más terminar la final, como un acto de "vaguería" de sus futbolistas. Así de claro. La realidad es que saltó al verde su once de gala con cierta complacencia, sabiéndose superiores en una de las finales más desniveladas a priori. Y se toparon con la personalidad rebelde y ambiciosa que ha construido Edin Terzic, el juvenil ojeador de Jürgen Klopp que se ha hecho grande. El bloque germano compite afilado al contragolpe, con dos flechas en los extremos que habían tumbado al Atlético en cuartos y al PSG en semifinales. Asimismo, lideraron el 'grupo de la muerte' (con los parisinos, Milan y Newcastle). Se exponen y arriesgan. Crean muchas oportunidades y les llegan mucho. Nadie ha parado más que su guardameta en este campeonato y sólo ellos han acumulado seis jornadas sin encajar goles.

El Dortmund sorprende al Madrid

Se han ganado el respeto los renanos desde el papel de aspirante que golpea a la sombra del favorito. Por meritos propios. Desplegaron desde temprano su fútbol alegre y vertical, con la línea defensiva adelantada. Lograron imponer su ritmo acelerado y físico gracias a la doble marca que le dedicaron a Vinicius y la especial vigilancia a la que sometieron a Toni Kroos. Pasado el prólogo de precauciones, asumieron la jurisdicción del peligro con naturalidad y le costó mucho a los españoles fluir desde la combinación, con un Jude Bellingham apagado (y tocado en su anatomía), mientras que los alemanes volaban cada vez que recuperaban el cuero. Debía activarse tras pérdida el Madrid y no cumplió esa obligación, por lo que las llegadas al área defendida por Thibaut Courtois comenzaron a multiplicarse.

Apoyados en la figura clásica de Niclas Füllkrug, un delantero centro de manual capaz de pivotar de espaldas y alimentar a sus llegadores, el Dortmund creció en amenaza. En el minuto 12 bajó un pase largo el punta y asistió para el remate desviado de Julian Brandt. Era el aviso de una inercia que encontró demasiados huecos a la espalda del pasivo centro del campo madridista. Los centrales Hummels y Schlotterbeck disfrutaron de tiempo para mostrar su buen pie y filtraron pases directos precisos como el que regaló al eléctrico Adeyemi un mano a mano ante Courtois. El meta belga achicó lo justo para desactivar la llegada -minuto 21- y a continuación vio cómo Füllkrug se desmarcaba ante el pase de Maatsen y cruzaba un remate que escupió el poste. Los merengues controlaban la posesión (58% al descanso) y los germanos, las ocasiones.

Brandt y Sabitzer conectaban a placer con sus atacantes, en un chorro de contraataques que a punto estuvo de dañar de verdad al patrón de esta competición. Sólo le faltó puntería en las finalizaciones al BVB. En el 23 Fede Valverde despejó 'in extremis' un centro abrasivo de Jadon Sancho; en el 28, en otra transición atronadora, Adeyemi conectó un latigazo angulado que Courtois atinó a repeler y Füllkrug no embocó el 1-0 de milagro en el rechace; y en el minuto 42 el arquero belga detuvo un cañonazo raso de Sabitzer. Se partía de forma recurrente un sistema merengue impotente para crear y que se deshizo por la ausencia de presión de sus delanteros, hecho que favoreció el agujero que amortizaron Sancho y Ryerson ante el desasistido Mendy. Terzic generó superioridad en la medular colocando al lateral Maatsen como doble pivote y por ahí flaquearon los capitalinos. Y un córner a favor se podía convertir en una transición en contra, así de oscuro lucía el horizonte en este segmento.

Se encaminaron a vestuarios los españoles sin haber tirado a puerta, síntoma nítido de su incomodidad. Sólo Vinicius inquietó algo a los alemanes con sus arrancadas individuales. El brasileño tiró de sus suyos hacia arriba y dejó un centro mal intencionado y un remate alto en el primer acto. El Dortmund había secado el resto de vías, con Emre Can soberbio en el rol de mediocentro destructor y Hummels consistente al cruce. Ancelotti leyó lo ocurrido -ocho a dos en disparos, cinco a uno en saques de esquina- y optó por mover a Fede Valderde al centro en el intermedio (pautando un 4-3-3), amén de reclamar más intensidad en fase defensiva y ordenar que su tercio final actuara con mayor cohesión y con una apariencia más compacta. Había que mentalizarse para replegar con rigor, en resumen. Y sus futbolistas ejecutaron el plan en la reanudación, aunque todavía concederían un zurdazo escorado de Maatsen a pase del iluminado Füllkrug -minuto 51- y un cabezazo del rematador que conjugó Courtois, providencial -minuto 63-. Thibaut lo bordó en su quinto partido después de haber superado el infierno en estos meses. Se fue en la cima y ha regresado del mismo modo, con reconocimiento para el trabajo sólido de Andriy Lunin.

Reacción de campeón

Poco a poco ajustó mejor el escuadrón madridista, con ayudas comprometidas, y atisbó soluciones en ataque. Al fin. Vinicius, como no, mostró la senda con su enésima galopada solitaria que desembocó en un córner botado por Kroos en el que Carvajal cabeceó cerca de la madera -minuto 49-. El timonel alemán probó suerte de inmediato, en un lanzamiento de falta desde el pico del área que sacó el meta Kobel con una estirada de foto -minuto 49-. Estaba cambiando la dirección del viento con la mejoría táctica española y Vinicius y Carvajal, los más destacados de la fecha, se juntaron para que el lateral rematase de nuevo en el área -minuto 57-.

La seguridad sobrevenida condujo al Madrid a refrescar la presión a toda cancha, con Fede Valverde y Bellingham al comando -variante decisiva de 'Carletto'-, y en ese escenario pocos le pueden aguantar. Despertó el gris Rodrygo por la derecha para abrir el campo y dificultar el achique rival, y en el 75 recogieron el fruto de la reacción ganadora. 'Vini' se escapó y generó un córner que Kroos lanzó con precisión para el testarazo certero de Carvajal. El carrilero inauguró el marcador sorprendiendo al primer palo, en una acción inventada por los Ancelotti en este curso, y decretó el punto del inflexión del envite. Porque los germanos no poseen el mentón de los merengues y acusaron la desventaja hasta el punto de desvanecerse. Terzic quemó las naves dando entrada a Reus -que se despedía del club en el que ha militado 12 años-, Haller y a Malen, pero su dibujo perdió la compostura. Se le había escapado el tren.

Camavinga se agigantó en el eje, quirúrgico en su colocación y potente en su derroche. La pujanza del francés -que relevó con solvencia a Tchouaméni- comandó la exhibición postera de sus compañeros. Llegó hasta la línea de fondo y regaló a Bellingham un remate al borde del área pequeña que el inglés desperdició de forma extraña. No resplandeció el británico, víctima del cansancio acumulado y de molestias insistentes en su hombro, mas le sobra jerarquía. En el 84, cuando Kobel estaba salvando a los suyos -reflejos imperiales en otro cabezazo de Nacho y ante un zurdazo del francés-, un robo alto ante el fallo de Maatsen derivó en la asistencia jugosa del inglés para el 2-0, obra de Vinicius. El regateador de 23 años cruzó un remate mordido e inapelable para optar al Balón de Oro (24 goles este curso, su mejor marca, y segunda final de 'Champions' en la que anota) y sentenciar la 'Decimoquinta'. Festeja el rey continental con honores para su ya legendaria competitividad y para Carvajal (MVP de la final), Nacho, Modric y Kroos, que alcanzan la cosecha de seis Copas de Europa de Paco Gento. Una más que las alzadas por el Barcelona.

Ficha técnica

0- Borussia Dortmund: Kobel; Maatsen, Schlotterbeck, Hummels, Ryerson; Emre Can (Malen, min. 80), Sabitzer; Adeyemi (Reus, min. 72), Brandt (Haller, min. 80), Sancho (Bynoe-Gittens, min. 87); y Füllkrug.
2- Real Madrid: Courtois; Mendy, Nacho, Rüdiger, Dani Carvajal; Camavinga, Kroos (Modric, min. 85), Fede Valverde, Bellimgha, (Joselu, min. 85); Vinicius (Militao, min. 91) y Rodrygo (Lucas Vázquez, min. 94).
Goles: 0-1, min. 75: Carvajal; 0-2, min. 84: Vinicius.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó a Vinicius, Schlotterbeck, Sabitzer y a Hummels.
Incidencias: final de la Liga de Campeones, dispputada en el estadio de Wembley (Londres, Inglaterra). Antes del inicio del partido se desarrolló sobre el césped una gala musical que tuvo como protagonista al cantante Lenny Kravitz. Zinedine Zidane y Karl-Heinz Riedle, leyendas de ambos clubes, portaron la Copa de Europa como parte de la gala de inauguración de la final.

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