Cultura

Feria de San Isidro en Las Ventas: la tarde de toreo solvente

(Foto: Efe).

TOROS

Inés Montano | Martes 04 de junio de 2024

Los toros de José Escolar no defraudaron. Muy complicados, listos y rápidos, pero su trapío fue ovacionado nada más pisar la plaza. Casi todos se han ido al caballo de lejos, Alberto Sandoval lo bordó recibiendo la ovación, muy medido estuvo Ismael de Pedro, mientras Javier Martín y Victor García ‘Legionario’ recargaron mucho, tapando la salida. Con los palos rizados se destacaron José Alberto Aponte ‘Candelas’ y Raúl Ruiz, quien se esmeró también en la brega. Los toreros pecharon con los malajes apostando su vida, pero el público no ha tenido entendederas para pedir trofeos.

Madrileño (1º10/19) no tenía un termino medio entre ceñirse, buscando al torero, e ir rehuyendo la pelea. Fernando Robleño afinó mucho la muñeca, tiró de valor, e hizo unas tandas redondas que se iban a menos por que el toro aprendía rápido y no se cansaba de poner al torero en apuros. Un aviso. La espada no certera y el descabello llevan al segundo aviso. Una ovación. Diputado (4º11/19) imposible por la mano derecha e inabarcable al natural, Robleño se esforzó, se cruzó y trazó unos naturales bellos. Aguantó al toro que se volvía a por él al remate de cada pase.

Con Damián Castaño volvió al ruedo un toreo vertical, quieto y dominador. Su faena a Cortinero I (2º10/19) merecía un trofeo, sin embargo, la ausencia de los oropeles y la sobriedad no tienen eco en los tendidos de la plaza de Las Ventas. Suspenso para la afición. Citó de lejos, sin enmendarse hizo tandas de mérito. Cuando el morlaco le miraba de reojo, se cruzaba, aguantaba y trazaba pases por ambas manos. Al entrar a matar quedó encunado: si hubiera salido de la suerte, como lo hace la mayoría de los toreros con los torillos, habría quedado prendido. Una gran ovación. Cancionero (5º 5/19) se emplazó observando a cualquiera que se movía por el ruedo. Entraba al capote con ganas de reventarlo. En el tercio de las banderillas se arrimaba a las tablas, pero Castaño lo sacó de la querencia y se puso a torearlo al natural. El bicho sólo le concedía dos pases, al tercero iba derecho a por él. Damián, quieto a pies juntas, destilaba pases de la mansedumbre congénita del enemigo. Estocada casi entera. Ovación.

Gómez del Pilar estuvo impecable con el capote ante sus dos enemigos. Sin embargo, al trocar la seda por percal, la cosa se cambió. La faena a Burlador (3º4/20) fue muy larga. La tanta más lograda fue la primera de mano baja y mando. A medida que el toro aprendía los pases quedaban en meros trapazos por las mañas del animal. Un aviso. El hierro quedó enterrado en los blandos. Saludó la ovación. Con Salado (6º4/20) comenzó con suavidad inadecuada, llevándose con una dulzura a otros terrenos. Al ceder la primera serie, fue imposible enmendar al engreído manso.

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