Editorial

Sánchez tiene la desfachatez de cantar victoria pese a sufrir una nueva derrota

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Domingo 09 de junio de 2024

Alberto Núñez Feijóo ha vuelto a derrotar a Pedro Sánchez con claridad, con un 4 por ciento de diferencia, el triple que la de las elecciones generales, que se quedó en un 1,35. Pero el líder del PSOE, como ya ocurrió el 23 de julio, celebrará el resultado como si fuera el ganador. Tendrá la desfachatez de cantar victoria, como ha hecho Teresa Ribera al calificar el resultado de ser “un fracaso rotundo de Feijóo”. La realidad es otra: el PP ha logrado 9 escaños más en la Eurocámara, mientras el PSOE ha perdido 1. Pero, con sus habituales trampas propagandísticas, los socialistas intentan tapar que después de las generales, de las autonómicas y las municipales, Pedro Sánchez ha vuelto a ser noqueado.

No deja de ser bochornoso, sin embargo, que el PSOE haya recortado distancias con el PP con la imagen de Begoña Gómez de protagonista del cartel electoral. El presidente del Gobierno no ha tenido reparos en aprovechar los problemas judiciales de su mujer, investigada por corrupción y tráfico de influencias, como argumento principal en la recta final de la campaña. Aún así, el PSOE ha mordido el polvo.

Pero Pedro Sánchez mantendrá sus planes de prolongar la legislatura y, ahora más que nunca, pactará lo que haga falta para amarrar el poder con los separatistas y los proetarras. El futuro de la legislatura vuelve a estar en manos de los caprichos de Puigdemont, Junqueras y Otegui, que se saben más imprescindibles que nunca. Y aprovecharán para redoblar las exigencias de sus referéndums, sus patadas a la Constitución y su acoso a los jueces que se atrevan a obstaculizar sus siniestros planes.

La derrota de Pedro Sánchez, pues, no le afectará. Con razón, Núñez Feijóo le exigirá que convoque elecciones generales. Pero el presidente del Gobierno no lo hará, precisamente por el pánico a ser derrotado de nuevo en las urnas y verse obligado a abandonar La Moncloa. Si no se producen sorpresas, el líder del PP tendrá que esperar a 2027.

Después de las elecciones europeas y a pesar del mal resultado socialista, todo sigue igual. Pues todo sigue en manos de un presidente del Gobierno que redoblará su acoso al PP, a las Instituciones del Estado y a la propia democracia con sus espeluznantes piruetas para enrocarse en el poder.