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Mbappé guía a la Francia de siempre hacia la victoria y se parte la cara

(Foto: EFE).

JORNADA 1 | GRUPO D

Diego García | Martes 18 de junio de 2024
El delantero provocó el único gol del partido ante la valiente Austria (0-1) y salió del campo sangrando. El bloque de Deschamps, industrial y ganador. Como de costumbre. Por Diego García

Cada partido de Francia obliga a precisar la definición de jugar bien al fútbol. A esta perenne favorita le gusta más correr al espacio que crear en estático; prefiere los balones en profundidad a tocar y tocar; desdeña la posesión sin remilgos; y se entrega a sus virtudes defensivas para acabar ganando casi todo lo que juega. Defender bien es sinónimo de jugar bien para ellos. Esa es la receta con la que han ganado un Mundial y una Liga de Naciones, amén de llegar a cuatro finales, en los últimos 10 años. Y con ese estilo grisáceo se estrenaron con victoria en esta Eurocopa.

Derrotaron a la valentía de Austria por la mínima, con un gol en propia meta del desacertado central Wöber. Una diana provocada por Kylian Mbappé. Al astro parisino le hace falta muy poco para dañar de verdad. Es el epítome de lo que quiere Didier Deschamps: físico abrumador, con una velocidad y potencia absurdas y regadas con veneno. En el minuto 38 recibió un balón suelto, sentó al lateral Mwene con una facilidad asombrosa y emitió un centro espinoso que el zaguero del Boussia Mönchengladbach cabeceó hacia su portería.

Austria muerde

Ese fue el cénit del partido. El fogonazo decisivo que premió al orden y compromiso francés en el achique. Un chispazo suficiente para volver inocuo el extraordinario rendimiento del escuadrón rival. Ralf Rangnick ha construido una selección dura y difícil de ganar, hasta el punto de llegar a este choque tras cinco victorias consecutivas y con una sola derrota encajada en los 16 duelos previos. Acabaron los austríacos a un punto de Bélgica en la fase de clasificación gracias al maravilloso trabajo del padre del 'Gegenpressing' que propulsó la revolución alemana pulida por pupilos como Jürgen Klopp, Thomas Tuchel o Julian Nagelsmann.

Esta Austria es el enemigo de la especulación. Presiona con todo y muy arriba a quién sea. Esta noche se volvió a ver ese derroche extraordinario que comandan guerreros como Sabitzer, el valioso Konrad Laimer y compañía. La fuerza está en el colectivo tanto que se maquillan con dignidad bajas tan cruciales como la de David Alaba -que ha sido inscrito como miembro del cuerpo técnico para estar en el banquillo- y suplencias como la del icónico Arnautovic. La propuesta es capaz de atascar al ataque más fluido y de lindar con la imprudencia. En esta fecha se comprobaron ambas aristas.

El problema para el ambicioso planteamiento del 'Wunderteam' residió este lunes en que a los franceses les da igual quemar los 90 minutos lanzando pelotazos para que los baje Marcus Thuram. Saben de sobra que carecen de mediocentros lúcidos en la distribución, con lo que les cuesta salir jugando por abajo desde atrás. Aceptan esa realidad y explotan sus puntos fuertes. Uno de ellos es el físico, por eso resplandecen tanto figuras como Rabiot y un N'Golo Kanté sobresaliente de nuevo. El todoterreno fue apartado por Deschamps en 2023, cuando se marchó a jugar al fútbol de Arabia Saudí, pero sigue siendo tan importante que le ha reclutado a última hora. Y en este duelo fue nombrado MVP.

Las excelentes sensaciones austríacas se tradujeron en la discusión de la posesión y la neutralización de la influencia de un Antoine Griezmann marcado con eficacia por el pegajoso Seiwald. Pero sólo fabricaron un remate claro antes del descanso. Ocurrió en el minuto 36, cuando Upamecano -titular a pesar de las dudas que arrastra en el Bayern- perdió el cuero y detonó una transición liderada por Grillitsch que concluyó en centro bajado con clase por Sabitzer y rematado por Baumgartner contra el cuerpo del portero Maignan. Esa excelente ocasión supuso, en cambio, la cima de la amenaza del plan de Rangnick. Todo lo demás no pasó del intento carente de remate reseñable.

Francia se parapeta con placidez

Francia conduce a casi todo el planeta a un juego de errores en el que compite como nadie. Acumuló pérdidas en la medular, por el soberbio trabajo de Laimer, Seiwald y Grillitsch, pero no sufrió. En el otro campo, sin embargo, sus contras tras recuperación desembocaban en llegadas nítidas. Mbappé inauguró la lista con una galopada tras el robo de Griezmann y un derechazo al primer palo que sacó como pudo el arquero Pentz. Acto y seguido era el protagónico Theo Fernández el que se escapaba y dibujaba un centro-chut peligroso.

El lateral del Milan se asoció muy bien con Kylian por izquierda mientras que a Ousmane Dembélé le quedaron las migajas. Muy poco participativo, se mantuvo a la expectativa al tiempo que los austríacos seguían mordiendo...y cansándose. Los galos tuvieron siempre en mente un partido largo en el que el descenso de energías castigaría más a sus contrincantes. Y así fue. En la reanudación se mantuvo el guión, con los centroeuropeos portando más la iniciativa y estrellándose contra un muro francés muy cómodo en el repliegue.

La disposición de la doble campeona de Europa -que no gana este cetro desde el 2000, con la mejor versión de Zidane- les condujo a avanzar por los costados y, por ende, a acumular centros laterales. Ahí disfrutan zagueros como Koundé, Saliba y Upamecano, encantados de rebotar balones aéreos y acciones de balón parado. Su fortaleza física, mermada por la ausencia de Tchouaméni, aporta una seguridad de valor incalculable. Saben que les es muy complicado perder aunque sus delanteros no tengan su día. Esto le ocurrió a Mbappé, que perdonó un mano a mano ante Pentz antes del intermedio -pase sublime de 'Grizi'- y otro en el minuto 55, después de haber destrozado en carrera a los dos centrales rivales. El madridista acabó abandonando el césped con la nariz maltrecha.

El resultado corto condujo el encuentro hasta el desenlace, mas eso no significa que la tribuna lo viviera con incertidumbre. Kanté creció hasta gobernar el centro del campo y en el tramo final se le añadieron Camavinga -preciso desde la suplencia- y Fofana. Más músculo juvenil para clausurar un evento en el que las jugadas peligrosas fueron jurisdicción francesa. En el 66 Theo se filtró y centró con suficiencia para que Griezmann rozase la sentencia -no llegó de milagro-, y Thuram desperdició hasta tres remates dentro del área -el más claro, en el 67, un derechazo cruzado a pase de Kanté que desvió Pentz-. Maignan sólo se desperezó para adelantarse a Baumgartner tras una emboscada de Laimer y la favorita arranca con tres puntos. A su manera.

Ficha técnica

0- Austria: Pentz; Mwene (Prass, min. 88), Wöber (Trauner, min. 59), Danso, Posch; Seiwald, Grillitsch (Wimmer, min.. 59); Marcel Sabitzer, Konrad Laimer (Schmid, min. 92), Baumgartner; y Gregoritsch (Arnautovic, min. 59).
1- Francia: Maignan; Theo Hernández, Saliba, Upamecano, Koundé; Kanté, Rabiot (Camavinga, min. 71); Griezmann (Fofana, min. 90), Dembélé (Kolo Muani, min. 71), Mbappé (Giroud, min. 90) y Marcus Thuram.
Goles: 0-1, min. 38: Wöber (en propia meta).
Árbitro: Jesús Gil Manzano (España). Amonestó a Wöber, Mwene, Dembélé, Baumgartner, Konrad Laimer, Mbappé y a Danso.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo D de la Eurocopa 2024, disputado en el Düsseldorf Arena (Düsseldorf, Alemania).

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