Cultura

Patrimonio recupera una escultura de Bernini expoliada que iba a ser subastada

(Foto: Patrimonio Nacional).

COLECCIONES REALES

E.I. | Jueves 20 de junio de 2024

Patrimonio Nacional ha recuperado por sentencia judicial una pieza expoliada. Se trata de una escultura que personifica el Ganges, una de las piezas que forma parte de la maqueta ‘Fuente de los cuatro ríos’, realizada por el escultor Gian Lorenzo Bernini y que en la actualidad se exhibe en la Galería de las Colecciones Reales.

La escultura alegórica se localizó en noviembre 2021 dentro de un lote que iba a subastarse en La Suite Subastas de Barcelona. Bajo el nombre de Vulcano y dentro del lote 54, se describía como una pieza independiente hecha en bronce dorado al mercurio y que pertenecía a la escuela italiana, “posiblemente Florencia”, siguiendo los modelos de Pietro Simoni da Barga. Calculaban que tenía un valor estimado de entre 2.000 y 2.400 euros.

El 24 de noviembre de 2021, el Ministerio de Cultura declaró esta obra inexportable de manera cautelar, basándose en la Ley de Patrimonio Histórico Español, y notificó la orden ministerial a la sala, momento en el que la casa de subastas retiró el lote donde estaba incluida la pieza.

En ese momento la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional inició las pesquisas para averiguar el recorrido del Ganges de Bernini. La obra fue comprada a un particular por una empresa de vaciado de inmuebles, después pasó por un anticuario y terminó en la casa de subastas barcelonesa. Como no existía documentación que avalara su procedencia, se solicitó al Juzgado de Instrucción de Guardia de Barcelona su traslado al Palacio Real de Madrid para examinarla y así poder determinar su origen.

Una vez en el Palacio Real, los técnicos de la Dirección de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional pudieron comprobar que la figura encajaba como un guante en la maqueta original de Gian Lorenzo Bernini. Los estudios llevados a cabo revelaron que la pieza tiene la misma composición de metales y comparte la misma técnica de fundición que la ‘Fuente de los cuatro ríos’.

De forma paralela, Patrimonio Nacional recopiló una extensa documentación que demuestra la vinculación histórica de ambas piezas. Cosme de Medici la menciona por primera vez en 1668 como pieza decorativa del despacho de Carlos II. Tras salvarse del incendio del Alcázar en 1734, la escultura se guardó “en los entrepisos del nuevo Palacio Real a la espera de restauración y destino”, según reza el inventario de 1773 conservado en el Archivo General de Palacio.

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