Este sábado fue un día grande para el Málaga Club de Fútbol. Grande e intenso. Disputaron la vuelta de la final del playoff de ascenso a Segunda División en Tarragona, ante el Naástic. La jornada, repleta de tensión por la rivalidad y por lo trascendental de la cita, arrancó con una pelea entre ultras de ambos clubes. Ya en el estadio, el juego se pareció más a una batalla que a un deporte. La temperatura había subido sobremanera y terminó de hacerlo cuando los catalanes se pusieron en ventaja y comenzaron a perder tiempo.
El método usado para quemar el minutaje no fue otro que el lanzamiento de balones desde la grada al césped. El árbitro acabó por cansarse y mandó parar el partido, ordenando que el cuerpo arbitral y los delegados abandonasen la cancha para hablar en vestuarios. Cuando se reanudó el encuentro, el Málaga resucitó y alcanzó a firmar el empate en una última jugada épica, con el portero yendo a rematar un córner en el minuto 124 que finalizó en el 2-2 que les otorgó el ascenso.
Eder Mallo Fernández, trencilla del partido, reflejó lo ocurrido en el acta: "Una vez nos encontramos en vestuarios, pudiendo acceder a ellos gracias a la ayuda de la fuerza pública, se producen multitud de incidentes en la puerta de nuestro vestuario (...) Golpean con agresividad nuestra puerta en hasta 24 ocasiones y se dirigen hacia nosotros abriendo la puerta y gritándonos, entre lo que identificamos lo siguiente: 'Vais a morir', 'sinvergüenzas', 'tu hijo va a morir', 'ojalá os matéis', 'hijos de puta', 'que muera vuestra puta familia', 'cobardes hijos de puta (con amenazas de 'dar la cara hijos de puta que os vais a enterar' en hasta 25 ocasiones)', 'no tienes huevos', 'tu puta madre' y 'te voy a recibir hasta el final, si tienes huevos baja (en 4 ocasiones)'.
El árbitro relata en su escrito que llegó a temer por su "integridad física, al ver cómo abrían la puerta" y les insultaban. La seguridad del estadio del Nástic -club que queda con la imagen muy tocada tras el lamentable bochorno firmado este fin de semana- le dijo a los colegiados que era "imposible retirar y controlar a esta gente puesto que, según nos dicen, son varios directivos y propietarios del club". Ese infierno le tocó experimentar a Mallo Fernández.
Sin embargo, en el vestuario de al lado, en el del Málaga, se activó una fiesta sensacional. Los jugadores y la delegación malaguista se desmelenaraon para festejar el objetivo que tanto han anhelado. Y ahí apareción Juanma Moreno, el presidente de Andalucía, visiblemente excitado, pues es aficionado del club. "Nunca hay que dejar de creer. ¡¡Lo conseguimos!! Qué remontada. ¡¡¡El @MalagaCF asciende a Segunda División!!! Mi enhorabuena al equipo y a toda la afición. Lo merecen", había escrito en sus redes sociales antes de bajar al vestuario y unirse al jolgorio. "Sí, soy malaguista y estamos al lado de los equipos andaluces. ¡Sois muy grandes!", publicó Moreno en un mensaje al que adjuntó un vídeo de su celebración con los futbolistas.