"La reacción universal es cercana al pánico", "hay un profundo, amplio y muy agresivo pánico", indicaron, respectivamente, los analistas políticos Joy Reid y John King en base a fuentes dentro del Partido Demócrata.
Fuentes demócratas consultadas por EFE expresaron similar preocupación por la imagen dada por Biden en el debate y consideraron que sería un error "hacer la vista gorda y negar la realidad".
En opinión de esa fuente, Biden ha proyectado una imagen de falta de preparación, dejando entrever el peso de los años y mostrando dificultades para comunicar a los votantes los avances que ha vivido el país en los últimos años.
El periodista y biógrafo de Biden, Evan Osnos, aseguró en unas declaraciones que se vio a "una persona disminuida", pero recordó que la narrativa de Biden siempre ha sido "si me golpean, me levanto".
El que fuera secretario de Vivienda con Barack Obama y compañero de gabinete de Biden, Julián Castro, aseguró en la red social X que se vio a un mandatario "no preparado, perdido y sin la fuerza suficiente para pelear de manera efectiva con Trump, que ha mentido constantemente".
La postura oficial de los demócratas la representó Jen O'Malley Dilon, jefa de campaña de Biden, que aseguró que el mandatario presentó una "visión ganadora para el futuro de América, una en la que todos los estadounidenses tiene una oportunidad justa para conseguir el sueño americano".
Biden, que según fuentes de campaña había sufrido una gripe, carraspeó, se mostró casi afónico y si hablar con claridad. Hubo momentos en los que no finalizó algunas de las frases o no hiló las ideas de manera efectiva, lo que no ayuda a despejar una de las dudas más acuciante para los votantes: si una persona de 81 años puede presentarse para liderar a Estados Unidos cuatro años más.
El debate se celebró por primera vez en la historia antes de septiembre y antes de las convenciones de los partidos mayoritarios, que deberían oficializar las candidaturas presidencial de Trump y Biden.
Biden debería ser confirmado en la convención demócrata de Chicago en agosto, pero ahora la gran pregunta es si será reemplazado antes de esa reunión.
No han sido muchos los momentos memorables ni las sorpresas del primer debate que ha enfrentado a Joe Biden y Donald Trump en la carrera a la Casa Blanca, pero quedarán para el recuerdo algunos choques y frases contundentes como "eres el peor presidente de la historia" (Trump) o "eres un peligro para la democracia" (Biden).
También, momentos cómicos como el vivido por una conversación sobre golf. Los moderadores, Jake Tapper y Dana Bash, cuestionaban a ambos sobre el elefante en la habitación: ¿están capacitados para ejercer la Presidencia, con sus avanzadas edades?
Para ilustrar su buena salud, Trump, de 78, se dedicó a presumir sobre sus campeonatos: "Acabo de ganar dos campeonatos de clubes. (…) Para hacer eso, debes ser bastante inteligente y poder golpear la pelota desde lejos. Yo lo hago y él no lo hace, no puede golpear una pelota a 50 yardas", afirmó.
Biden, de 81, respondió que estaría "feliz" de jugar al golf, pero solo si Trump lleva su propia bolsa. "No actuemos como niños", le pidió Trump, a lo que Biden le respondió: "Tú eres un niño".
Fueron pocas las salidas de tono y una de las más destacables -por lo inusual- la protagonizó Biden cuando llamó "bobo" y "perdedor" a Trump.
"Tú eres el tonto. Eres el perdedor", apuntó el mandatario demócrata en una conversación sobre veteranos en la que acusó a Trump de faltarles el respeto.
Trump no pudo ser más gráfico. La gestión migratoria de Biden, que en su opinión, ha abierto la frontera con México a los criminales, ha convertido Estados Unidos en un "nido de ratas", uno en el que esos migrantes matan a los estadounidenses tanto en Nueva York como en California y en "cada estado". El presidente se defendió de esa acusación tachándola de "ridícula".
Uno de los momentos más contundentes fue cuando Biden afirmó que elegir a Trump será votar en contra de la democracia ya que el expresidente no entiende lo que ésta significa.
"Este tipo no tiene ningún sentido de qué es la democracia estadounidense", insistió el presidente, quien recordó que el republicano tiene "muchos casos (judiciales) en el camino" y "debe enfrentar toda una gama de problemas".
En varios momentos de la noche, Trump se refirió a Biden como "el peor presidente de la peor Presidencia de la historia" de Estados Unidos y afirmó que "no está preparado para ser presidente" por el estado de la economía, la política migratoria y los conflictos internacionales.
Ni siquiera, dijo, debería celebrarse este debate: "No deberíamos tener un debate al respecto. No hay nada que debatir", aseguró.
La voz del presidente de EE.UU. sonó más ronca y áspera de lo habitual debido a que ha estado luchando contra una gripe en los últimos días, según informó a EFE una fuente familiarizada con la campaña.
Biden pareció tener dificultades con su dicción en varios momentos durante el debate, una situación que le perjudica de cara a los votantes, quienes cuestionan constantemente su avanzada edad.
El primer expresidente en la historia de Estados Unidos en ser condenado por un delito penal, en concreto por falsificación de registros comerciales para comprar el silencio de una actriz porno durante la campaña de 2016, se comprometió a respetar el resultado de las elecciones del 5 de noviembre "solo si son justas, legales y buenas".
En ese caso aceptará dicho resultado "sin duda", dijo en su primer debate Trump, quien tiene abiertos otros tres juicios penales, entre ellos dos por intentar revertir los resultados de los anteriores comicios.