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Suiza elimina a la peor Italia que se recuerda y se mete en cuartos de final

(Foto: EFE).

OCTAVOS DE FINAL

Diego García | Sábado 29 de junio de 2024
Los helvéticos dominaron el cuero y el ritmo ante un bloque transalpino muy pasivo. Xhaka dictó y un golazo de Vargas sentenció el choque (2-0). Spalletti, en la diana.

Suiza ganó a Italia este sábado, en los octavos de final de la Eurocopa 2024. Pero ese triunfo contiene más miga, porque la superioridad exhibida por los 'Nati' ha gozado de tal magnitud que vale para declarar el estado de alarma en la histórica selección transalpina. Lo visto en el Olímpico de Berlín borra por completo el clavo ardiendo que sostenía la calma en la 'Azzurra'. El peso legendario de la camiseta ha perdido vigencia y la conquista del cetro continental en 2021 se ha desnudado como una anécdota, un accidente descontextualizado, ya que llevan dos Mundiales seguidos sin participar y la plantilla actual ofrece muchas más dudas que certezas. Y los helvéticos, que cuentan con un equipo que lleva unido más de un lustro, aprovecharon el embrollo para pasar de ronda.

Venía el bloque entrenado por Murat Yakin de rozar el primer puesto en el grupo de Alemania. Casi nada. Un gol postrero de Füllkrug les envió a esta cita con los italianos. Sin embargo, la consistencia del proyecto suizo no admite ya desafíos imposibles. El fútbol en ese país alpino ha adquirido la categoría de élite y ésta es su generación dorada. Cabe recordar que en la pasada Eurocopa España les apeó en la tanda de penaltis. Con una mezcla de veteranos ilustres (curtidos en las mejores ligas del planeta) y jóvenes pujantes compiten bien ante quién sea. Sólo han encajado tres goles en lo que va de campeonato y esa solidez se ha transformado en una confianza peligrosa para sus rivales. Esta tarde desplegaron sus virtudes: presión asfixiante, ritmo altísimo, exigencia y verticalidad.

Suiza domina, Italia, sin argumentos

Fue titular Embolo como referencia ofensiva y objetivo de los balones largos. Esta argucia les sirvió para amenazar a una Italia que saltó al verde sin cuatro de sus pilares. Dimarco (lesionado), Calafiori (sancionado) y los tocados Jorginho y Lorenzo Pellegrini no figuraron en un once repleto de segundos espadas. El desbalance se notó tan rápido como el cariz defensivo de la apuesta de Luciano Spalletti, que formó la medular con el destructor Cristante (en lugar del creativo ítalo-brasileño). Jugaron a replegar y a esperar una contra que no llegó, entre otras cosas por una lentitud de pase desesperante para una tribuna que sufre de la nostalgia más amarga. El aspecto de las últimas camadas transalpinas conduce a la idealización de lo que ya pasó. Totti, Del Piero, Roberto Baggio, Maldini, Nesta, Cannavaro, Pirlo... El pasado duele en el 'Bel Paese'.

El plan pasaba por aguantar y competir desde el rigor táctico, con intensidad. Todo lo contrario del ideario de un seleccionador que ganó el 'Scudetto' con el Nápoles desde la alegría y la valentía, cosas de la coyuntura y de los mimbres disponibles. Y el resultado fue un tiro a portería en todo el partido y un encierro pasivo de difícil justificación. Porque acumular hombres en la frontal de su área no funciona si no hay tensión competitiva en esos peones. En ese escenario los helvéticos combinaron a placer. Dos de sus tres centrales, el afilado Ricardo Rodríguez y Schär, se sumaban a la medular para tejer una posesión infinita que aceleaba Granit Xhaka. Enorme rendimiento en esta fecha del cerebro del triunfal Bayer Leverkusen. Se jugó a la velocidad que quiso y en la media hora inicial dictó un 'allegro'.

Con tiempo para controlar, pensar y ejecutar, los centrocampistas de Suiza conectaron con sus extremos con placidez. Ndoye y Vargas se pegaron a la cal y abrieron la cancha en una estrategia coronada por una presión ardorosa efectiva que complicó a la trinchera 'azzurra'. El fluir desembocó en un aviso serio cuando Vargas pintó un pase en profundidad que dejó a Embolo en mano a mano ante Donnarumma. El meta del PSG salvó a los suyos con una intervención valiosa -minuto 24- pero el viento soplaba en dirección a su portería. Un par de centros venenosos de Ndoye desde la derecha y un latigazo lejano de Rodríguez anunciaban lo venidero, el 1-0. Ocurrió en el minuto 37, cuando una transición rápida helvética derivó en el pase interior de Vargas (25 años, Augsburgo) que controló el llegador Freuler en el área para marcar. Sin oposición.

La última acción antes del intermedio fue un cañonazo del participativo Rieder que Donnarumma pudo desviar al poste -minuto 46-. La 'Nazionale', entre tanto, no produjo más que una falta lanzada con picardía por Barella que concluyó en una pifia en el remate de Di Lorenzo -se va muy marcado el capitán partenopeo de la Eurocopa-. Rindió mermado el guía del Inter y eso le afectó sobremanera a un colectivo que contabilizó un único remate en el primer acto, el chut del voluntarioso -y obligado a jugar por la derecha- Federico Chiesa que repelió la ordenada zaga contrincante -minuto 26-, y que concedió 10 disparos. Con esta preocupante estadística entró en vestuarios el escuadrón transalpino y volvió a césped aún peor, porque la reanudación comenzó con una pérdida absurda de Fagioli (titular a pesar de haber jugado sólo cuatro partidos completos esta temporada) que Vargas usó para dibujar un derechazo desde el pico del área que se coló por la escuadra -minuto 46-. En la primera jugada de la segunda mitad. Un golazo revestido de punto de inflexión que sentenció el evento.

Vargas y Xhaka entierran a la 'Azzurra'

El flácido sistema 'azzurro' sintió demasiado el golpe. Desprovisto de cualquier atisbo de rebeldía, orgullo o personalidad, y por ende de esperanza, emprendió hasta el final un declive fangoso. Nunca aceleró su ritmo de pase, repleto de imprecisiones, ni subió su intensidad. Es más, evidenció unos problemas tácticos impropios, pues los delanteros querían presionar y el resto del equipo no se atrevía. Se generaban en consecuencia unos espacios gigantescos entre líneas que hicieron las delicias de Freuler, Aebischer y, sobre todo, del imperial Xhaka.

Spalletti había quitado a El Shaarawy -incomprensible su titularidad- para dar entrada a Zaccagni, el héroe del duelo ante Croacia, y en el minuto 64 sentó al impotente Barella para meter a Retegui y pasar a jugar con dos delanteros. Mas no hubo manera, el juego transalpino no se despegaría del bloqueo y sólo registraron un remate entre palos, flojo y centrado, del propio delantero del Genoa -minuto 73-. Su mejor opción fue un cabezazo de Schär hacia su portería que tocó la madera -minuto 51-. A falta de un cuarto de hora, tarde, compareció Pellegrini y el desenlace asistió a cierta mejoría del favorito, si bien se limitó a pases frontales bombeados de Fagioli que no obtuvieron remate certero. Scamacca hace las maletas tras una Eurocopa muy discreta, en sintonía con lo ofrecido por su delegación. Clasificados para esta ronda con un tanto agónico en el minuto 95 y poco más, no hay ya clavos ardiendo a lo que aferrarse.

Ficha técnica

2- Suiza: Sommer; Ricardo Rodríguez, Akanji, Schär; Freuler, Granit Xhaka, Aebischer (Steffen, min. 91), Ndoye (Sierro, min. 77); Ruben Vargas (Zuber, min, 71), Rieder (Sergiou, min. 71) y Embolo (Duah, min. 77).
0- Italia: Donnarumma; Darmian (Cambiaso, min. 75), Bastoni, Gianluca Mancini, Di Lorenzo; Cristante (Pellegrini, min. 75), Barella (Retegui, min. 64), Fagioli (Frattesi, min. 86); El Shaarawy (Zaccagni, min. 46), Federico Chiesa y Scamacca.
Goles: 1-0, min. 37: Freuler; 2-0, min. 46: Ruben Vargas.
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Barella, El Shaarawy y a Gianluca Mancini.
Incidencias: partido correspondiente a los octavos de final de la Eurocopa 2024, disputado en el Olympiastadion (Berlín, Alemania).

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