Opinión

La Liga Awami cumple 75 años

ORIENT EXPRESS

Ricardo Ruiz de la Serna | Domingo 30 de junio de 2024
El pasado 23 de junio celebró su 75º aniversario un partido político que cambió la historia de Asia: la Liga Awami. Fundado ese mismo día, pero en 1949 y con una orientación de centroizquierda, el partido lideró el proceso de liberación de Bengala Oriental, que se convertiría en 1971, después de una guerra breve pero muy cruenta, en Bangladesh. La Liga Awami fue la alternativa de los bengalíes orientales al predominio de la Liga Musulmana en el Pakistán nacido a raíz de la partición de la India en 1947. Quizás éste sea un buen punto de partida para comprender su importancia.

La partición de la india asignó a Pakistán dos territorios separados entre sí por unos 1 600 kilómetros de territorio indio. Unidos por el islam y separados por casi todo lo demás, los dos territorios que se darían en llamar Pakistán Occidental y Pakistán oriental tenían desigual importancia en el recién nacido Estado: los pakistaníes occidentales dominaban las principales estructuras del Estado -el parlamento, el gobierno, el servicio diplomático, el aparato de seguridad y defensa--- mientras que Bengala Oriental quedaba preterido y sus habitantes arrinconados. El centralismo de Karachi, Rawalpindi e Islamabad, capitales sucesivas de Pakistán, hizo el resto.

Entre los dos territorios de Pakistán había una diferencia lingüística fundamental. En el occidente del país, se hablaba urdu y, en el oriente, bengalí. Las dos lenguas se diferencian en gramática y escritura. No son mutuamente inteligibles. Separados por una distancia enorme, ambos territorios acogían a poblaciones con inmensas diferencias culturales. Imanuel Geiss distinguía en la Historia Universal del Siglo XX (Vol. 36) entre los punjabíes y los bengalíes -de Pakistán Occidental y de Pakistán Oriental, respectivamente- para identificar a los dos pueblos forzados a vivir juntos en un único Estado.

Fundada por los bengalíes Maulana Bashani (1880-1976), Huseyn Shaheed Suhrawardy (1892-1963) y Shamsul Huq (1918-1965), hace ahora 75 años, la Liga Awami canalizó el descontento de los bengalíes alienados por los punjabíes del gobierno de Islamabad. Desde el nacimiento de Pakistán, uno de los principales agravios fue la cuestión del idioma bengalí. Suprimido de las monedas, los sellos, los exámenes de acceso a la función pública, sus hablantes fueron sufriendo una creciente discriminación frente a los que empleaban el urdu. Las exigencias de oficialidad para el bengalí chocaron con la represión del Gobierno. La deslumbrante herencia cultural de Bengala refutaba los intentos de arrinconar a sus hablantes. Cuando, en 1948, Muhamad Ali Jinnah (1876-1948) visitó Daca y afirmó la prevalencia del urdu, la indignación estalló por doquier. Ese fue el caldo de cultivo de la Liga Awami.

La lucha por la lengua se convirtió en una verdadera guerra cultural por el estatuto del bengalí. El comienzo del llamado Movimiento por la Lengua Bengalí en 1952 endureció la represión de los líderes bengalíes y, en especial, los de la Liga Awami. El gobierno impuso una política de “sólo urdu” que condujo a huelgas y manifestaciones. A las marchas se respondió con detenciones, encarcelamientos y cierres. El 21 de febrero los estudiantes organizaron una manifestación frente a la universidad de Daca. Los disolvieron con gases lacrimógenos. Los jóvenes se dirigieron al parlamento regional y entonces la policía abrió fuego contra ellos. Mataron a 29. Al día siguiente, hubo otra protesta. Los manifestantes incendiaron enfurecidos las oficinas de dos agencias de noticias progubernamentales. La policía volvió a disparar. Más muertos. El gobierno culpaba a los indios, a los comunistas, a los revoltosos… Pero la ira resultaba evidente y la Liga Awami la terminaría capitalizando.

Después de 1952 nada sería igual. Saltaba a la vista que los bengalíes no tenían cabida en el reparto de poder de Pakistán, pero también que el gobierno de Islamabad no emprendería reformas ni cedería ante las reivindicaciones bengalíes. La Liga Awami se convirtió en la fuerza motriz del nacionalismo que trataba de actuar dentro de las instituciones regionales. La Liga contaba con el apoyo de las masas. En abril de 1954, la Liga encabezó una coalición que logró hacerse con el poder regional de Pakistán Oriental. En ese gobierno regional ya estaba Sheikh Mujibur Rahman (1920-1975), que asumió la cartera de comercio y terminaría liderando el proceso de independencia de Bangladesh. La posibilidad de una reforma dentro del orden constitucional quedó frustrada cuando, en mayo de 1954, el gobierno central disolvió el gobierno regional de Pakistán Oriental.

En 1966, Sheikh Mujibur Rahman, presidente y secretario general de la Liga Awami, lideró el Movimiento de los Seis Puntos, que resumía la reivindicación de autonomía para Pakistán Oriental en un marco federal. El gobierno central lo rechazó todo. En las elecciones de 1970 la Liga arrasó en las elecciones generales: consiguió 167 de los 169 escaños que correspondían a Pakistán Oriental y ninguno de los correspondientes a Pakistán Occidental. Era innegable que el país estaba fracturado entre Pakistán Occidental y lo que sería después Bangladesh.

En marzo de 1971, el gobierno central organizó una operación militar para acabar con las estructuras del nacionalismo de Bengala Oriental. El diario “Pueblo”, en España, directamente calificó la situación de “guerra civil” y recogió la denuncia de Sheikh Mujibur Rakhman de “atrocidades cometidas contra la población civil”. A pesar del elevadísimo número de víctimas civiles -unas 50 000 en Daca, Chittagong, Jessore y otras localidades (según cita Rummel en “Statistics of Democide”)- los bengalíes resistieron. Así comenzó una guerra en la que no faltaron matanzas, desplazamientos forzados ni violaciones en masa. En total, unos tres millones de bengalíes murieron entre marzo y diciembre de 1971 como consecuencia de la guerra. A los hindúes de Bengala, por ejemplo, los masacraron tropas pakistaníes y los paramilitares Razakar, una fuerza organizada por un general pakistaní. El Museo y Archivo del Genocidio y Tortura incluye otras prácticas como las conversiones forzadas de hindúes al islam. La organización de milicias de la minoría Bihari en defensa de Pakistán Occidental creó un escenario de verdadera guerra civil en Bengala oriental. La operación Genghis Khan, un ataque preventivo contra el territorio indio precipitó la entrada de la India en el conflicto a favor de los nacionalistas bengalíes. Pakistán no pudo contener el avance indio ni la resistencia bengalí, que contaba ahora con un poderoso aliado. En apenas dos semanas, los nacionalistas bengalíes, liderado por Sheikh Mujibur Rahman, celebraban la victoria en Daca después de la capitulación de las fuerzas pakistaníes. La Liga Awami era la fuerza política que había conducido Pakistán Oriental a la independencia. Sheikh Mujibur Rahman, por cierto, sería primer ministro entre enero de 1972 y enero de 1975 y presidente desde enero de 1975 hasta su asesinato en agosto de aquel año durante un golpe de estado organizado por militares desafectos.

La Liga Awami sigue siendo, hoy, la principal fuerza política de Bangladesh.