Opinión

HELEN KELLER

ESTO NO ES UN BLOG (NI UNA PIPA)

Fernando Arrabal | Martes 02 de julio de 2024

El lenguaje se sustenta, en verdad, (para mi pesar) más de la oreja que del ojo. Obviamente el vocablo nace de la boca y se dirige al oído. El lenguaje se robotiza, se deshumaniza. Aprendimos a leer no solo descifrando o des-silabizando sino cantándonos o recitándonos aquella primera melodía-inolvidable-de-nuestro-paraíso-de-párvulo. Dejamos de susurrar la cartilla cuando dejamos por fin de ser increíbles-analfabetos.

Hoy se utiliza un lenguaje óptico en las carreteras o un lenguaje tactíl con el método Braille.

La genial ciega y sordomuda HELEN KELLER [desde la edad de un año y medio tras una congestión cerebral] llegó a ser ser una de las escritoras y conferenciantes más notorias de su época. Gracias al tacto.

El lenguaje de los gestos ¿se cultiva en Andalucía? o ¿en los partidos de base-ball? Comprender quiere decir entender.

En mi infancia había una muletilla casi insultante: ¿Comprende usted lo que le quiero decir? La lectura digital la creó en 1825 un ciego de 16 años violoncelista y organista.

Don Jaime de Borbón perdió su rumbo y su corona por una particularidad que los novísimos diccionarios definen como « manera extraordinaria de oír ». De la que yo padezco desde poco antes de llegar a nonagenario.


***

« El domador de leones ¿ni lo intenta con calamares? »

***