El índice de producción industrial (IPI) publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) no muestra una tendencia clara, ya que la tasa de marzo cayó un 11,9 %, en abril se disparó hasta un 12,7 % y en mayo se moderó hasta el 0,2 %.
El crecimiento vino impulsado por el incremento de la producción de los bienes de consumo no duradero (2,5 %) y, en menor medida, de los bienes intermedios (0,7 %).
En sentido contrario, la producción de bienes de equipo se contrajo un 1,7 %; la de energía, un 1,2 %; y la de bienes de consumo duradero, un 0,6 %.
El detalle de la estadística revela que la actividad que más impulsó la producción industrial en mayo fue la fabricación de productos informáticos, electrónicos y ópticos (20,8 %), la fabricación de productos farmacéuticos (11,8 %) y la de coquerías y refino de petróleo (9,6 %).
En el lado contrario, la fabricación de bebidas redujo su producción en un 7,6 %, lo que la situó como la industria con peor comportamiento, seguida de la industria del cuero y del calzado y de la fabricación de material y equipo eléctrico, con un descenso del 6,2 % en ambos casos.
Por comunidades autónomas, la tasa anual de la producción industrial aumentó en mayo respecto al mismo mes de 2023 en cinco comunidades autónomas y disminuyó en las otras doce.
Los mayores aumentos se dieron en Extremadura (17,4 %), Cataluña (3,7 %) y Canarias (2,2 %), mientras que los retrocesos más destacados se registraron en Cantabria, con un descenso del 6,4 %; La Rioja, donde cayó un 6,2 %, y Baleares, un 2,9 % menos.
En términos corregidos de los efectos estacionales y de calendario, el IPI tuvo una variación del 0,4 %, lo que supone 0,2 puntos superior a la de abril. Ha registrado tasas positivas en tres de los cuatro últimos meses, detalla el INE.
La evolución mensual, también en términos corregidos, muestra un descenso en mayo del 0,1 %, tres décimas inferior a la observada en abril.