"Quería escuchar y escuché la opinión de Putin (...) Las posiciones son muy distantes, es necesario dar muchos pasos para acercarse al fin de la guerra, pero el paso más importante fue el establecimiento de contactos y continuaré trabajando", dijo en declaraciones a la prensa.
El líder húngaro señaló que su visita sorpresa a Moscú tenía como fin conocer la opinión de Putin sobre tres puntos de gran importancia para encaminar el proceso de paz.
"Saber qué él piensa sobre las iniciativas de paz actualmente existentes, qué piensa sobre el alto el fuego y las conversaciones de paz, en qué orden deberían llevarse a cabo, y lo tercero que me interesaba era su visión de Europa después de la guerra", enumeró.
"Agradezco al señor presidente su conversación franca y honesta", dijo Orbán.
El jefe del Gobierno húngaro destacó que "lo que distingue esta reunión es que se celebra en medio de una guerra en momentos en que Europa necesita la paz. Para Europa, la paz es lo más importante".
Señaló que la principal tarea de su país durante su medio año de presidencia pro tempore en el Consejo de la Unión Europea es "la lucha por la paz" ya que Europa alcanzó su mayor desarrollo justamente durante las décadas en las que no hubo guerra.
"Llevamos dos años y medio viviendo en Europa a la sombra de la guerra. Esto genera grandes dificultades a Europa. Vemos gran cantidad de destrucciones y sufrimiento. Esta guerra comienza a afectar el crecimiento económico y nuestra competitividad", añadió.
Además, constató que "en los últimos dos años y medio comprendimos que no se conseguiría la paz sin diplomacia".
"No llegará sola si no trabajamos en aras de la paz. Por ello quería hallar el camino más corto para detener la guerra" mediante conversaciones con Kiev y Moscú.
Orbán recalcó la importancia del papel de Hungría como mediador, ya que es el único país comunitario capaz de dialogar tanto con ambas partes del conflicto.
El jefe del Gobierno húngaro arribó ete viernes a Moscú en una visita de trabajo no anunciada, que él mismo calificó de "misión de paz", en una publicación en la red social X nada más llegar a la capital rusa.
Esta visita sigue a la que efectuó hace apenas tres días a Ucrania, donde conversó con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre la posibilidad de un alto el fuego para propiciar negociaciones de paz entre Moscú y Kiev.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, insistió este viernes en su propuesta para poner fin a las hostilidades en Ucrania, que plantea la salida de las fuerzas de Kiev de cuatro regiones en el sur y el este de Ucrania.
"Se trata de la retirada completa de todas las fuerzas de Ucrania de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como de las regiones de Zaporiyia y de Jersón", afirmó el jefe del Kremlin en una declaración a la prensa al término de sus conversaciones con Orbán.
Putin señaló que Rusia no busca un "simple alto el fuego" o una pausa en el conflicto, sino quiere su solución "plena y definitiva". La visión de Moscú sobre el término de la guerra fue presentada hace unas semanas, recordó el líder ruso.
Además de la salida de las fuerzas de Kiev de las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, que Rusia anexionó en septiembre de 2022, deben cumplirse otras condiciones, que estarán sujetas a una discusión pormenorizada en el marco de "un posible trabajo conjunto", agregó.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reconoció que Orbán presentó en Rusia la postura occidental acerca del conflicto, "también desde el punto de vista de los intereses de Ucrania".
"Sin embargo, agradecemos al señor primer ministro su visita a Moscú. La percibimos como un intento de restablecer el diálogo y darle un impulso adicional", aseguró.
La visita de Orbán a Rusia es el primer viaje de un líder occidental a este país en los últimos dos años.
La Unión Europea rechazó inmediatamente esta iniciativa de Orbán e indicó que éste no le representa como negociador ante el Kremlin.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo este viernes que "el apaciguamiento no detendrá" al presidente ruso, Vladímir Putin, en un mensaje dirigido al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que hoy se entrevistó con el líder del Kremlin.
"El primer ministro húngaro Viktor Orbán está visitando Moscú. El apaciguamiento no detendrá a Putin. Solo la unidad y la determinación allanarán el camino hacia una paz amplia, justa y duradera en Ucrania", escribió Von der Leyen en su cuenta oficial de la red social X.
Un mensaje que se sumó al que ayer dijo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, cuando se supo que el primer ministro húngaro visitaría hoy la capital rusa: "Orbán no ha recibido ningún mandato del Consejo de la UE para visitar Moscú", escribió en la misma red social.
También el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, publicó hoy un comunicado en el que señaló que "la posición de la UE sobre la guerra de agresión de Rusia (...) excluye los contactos oficiales entre la UE y el presidente Putin. Por tanto, el primer ministro húngaro no representa a la UE de ninguna manera".
Preguntado sobre el viaje, el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, dijo que Orbán no se coordinó con Bruselas.
Mamer añadió que Orbán ha dicho que "no tiene mandato" para representar a la UE. "Eso está absolutamente claro", insistió el portavoz.
Pero al mismo tiempo, señaló que "el simbolismo también es claro. Esta visita tiene lugar solo cinco días después del inicio de la presidencia húngara del Consejo de la UE", que empezó el pasado 1 de julio.
Mamer recordó también que tanto Von der Leyen como Borrell participaron en la conferencia de paz sobre la guerra de Ucrania que se celebró en Suiza el pasado 15 de junio y aseguró que se trata de "un proceso que se está gestionando a nivel de la UE".
"La unidad respecto a esta guerra de agresión, estamos convencidos, es absolutamente esencial. Por eso nos parece que continuando con este proceso y no con iniciativas individuales, tenemos la mejores opciones para conseguir esta paz justa y duradera", afirmó Mamer.