"Nuestro compromiso con la devolución de los secuestrados es absoluto y supremo. El pueblo de Israel no los olvida ni por un momento. En cada hogar y familia, en cada sinagoga, en cada comunidad, en cada evento público y privado, escuchamos la preocupación por los secuestrados, la oración y el grito por su rápido regreso a casa", añadió en contraposición con la directriz de Netanyahu.
Este mensaje se produce al cumplirse nueve meses de guerra y mientras Israel estudia un nuevo acuerdo de tregua con Hamás que permita la liberación de los rehenes, y que será discutido en los próximos días en Egipto por los principales mediadores, Estados Unidos y Catar. Sin embargo, los ministros del ala dura del Gobierno israelí, Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (Finanzas), expresaron su desacuerdo a pactar con los islamistas y amenazaron con abandonar la coalición si Israel llega a un acuerdo con Hamás.
En tanto, la sociedad israelí está cada vez más desesperada por recuperar a sus seres queridos secuestrados en Gaza. Este mismo domingo se convocó una nueva jornada de manifestaciones en todo el país, incluyendo grandes ciudades como Tel Aviv y Jerusalén, que busca llevar a un millón de personas a las calles para exigir un acuerdo de liberación de rehenes en Gaza y la disolución de la Knéset (Parlamento israelí) para convocar elecciones anticipadas.
La actual guerra entre Israel y Hamás -que controla de facto la Franja de Gaza- estalló el 7 de octubre de 2023 tras un ataque del grupo islamista que incluyó el lanzamiento de miles de cohetes y la infiltración de numerosos milicianos que mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a otras 251 en los poblados israelíes cercanos a la Franja de Gaza. De esos 251 secuestrados, 116 continúan cautivos en Gaza aunque 42 habrían muerto, según estimaciones oficiales de Israel, una cifra que se eleva a más de 70 según las estimaciones de Hamás.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se niega a poner fin a la guerra hasta que haya conseguido "todos los objetivos" bélicos, que son destruir a Hamás y recuperar a todos los secuestrados.
De su lado, Hamás asegura que no aceptará ningún pacto que no conduzca al cese definitivo de las hostilidades. A lo largo de esta guerra, la más prolongada desde la fundación del Estado de Israel en 1948, solo se ha logrado un acuerdo de tregua de una semana a finales de noviembre, que permitió liberar a 105 rehenes a cambio de 240 prisioneros palestinos.