El Corán afirma que las nuevas lunas « son tiempo establecido para la comodidad de los hombres y para señalar la peregrinación a la Meca ».
Los babilonios llamaban SABATTU al séptimo día en el cual convenía descansar. Los giegos más estajanovistas se reposaban el octavo día. Roma optó por la semana de siete días ¿pensando en sus siete colinas? ¿o en las siete maravillas del mundo? Pero en el día de Saturno no se trabajaba porque era dia de mal agüero.
El poeta y astrónomo Laplace con varios matemáticos y algunos enchufados formaron la Comisión de Reformas de la Revolución Francesa y creó un nuevo calendario que duró nada menos que doce años:
Una semana de diez días
Un mes de tres décadas
Un día de diez horas
Una hora de cien minutos
Un minuto de cien segundos
Un año de doce meses de 30 días llamados del Trabajo a las Recompensas
Un día llamado la Sanculottide consagrado como era lógico dado el atuendo que inspiraba el título, al reposo y a los deportes
Napoleón se ganó la bendición del Papa organizando fiestas religiosas.
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« Perdió ilusiones y pelo ¿Recibió experiencia y un peine? »