Opinión

Punto y partido para la Iglesia

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 13 de julio de 2024

Ya lo escribíamos la semana pasada. La Conferencia Episcopal Española había pedido tiempo y convocó una Asamblea Extraordinaria, que se ha celebrado el pasado martes, en la que se aprobó el PRIVA (Plan de Reparación Integral de menores y personas equiparadas en derecho, víctimas de abusos sexuales) y los Criterios Orientadores para la reparación integral a los menores de edad o personas mayores equipadas en derecho, víctimas de abusos sexuales producidos en el seno de la Iglesia católica en España, que mantiene así la puerta abierta para escuchar a cualquier víctima, para recibir, denunciar y acoger su dolor y atender con una respuesta de reparación integral.

A mi entender ha sido una gran noticia, pues a pesar de los agoreros-incluso dentro de la Institución-, la Iglesia ha ganado este primer partido frente a aquellos que la culpan de todos los males, en el tema de abusos, que ha habido en la sociedad española. Y es verdad, que dentro de la Iglesia ha habido “desgraciados”, no merecen otro calificativo, que han cometido terribles casos de abusos, pero también es verdad que ha habido en otros ámbitos de esta sociedad, incluso-y esto también es muy doloroso- en familias, sin olvidar otros muchos, que tratan de obviar aquellos que quieren culpar solo a la Iglesia en general, y los religiosos en particular. De ahí la importante participación también en esta Asamblea Extraordinaria del Presidente de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Jesús Díaz Sariego, y del Secretario General, Jesús Miguel Zamora.

A mi parecer son tan importantes las líneas de trabajo aprobadas que merece la pena reproducirlas, para que no haya equívocos posteriores y malintencionados, pues la Iglesia quiere “reconocer y reparar”. En esta línea se encuadra el reconocimiento y la reparación simbólica a través de la adhesión al acto público de reconocimiento a las víctimas; el reconocimiento y reparación de las víctimas de abusos sexuales prescritos o en los que el victimario ha fallecido y el reconocimiento y reparación de aquellos casos en los que la acción penal no ha prescrito. Esta línea de trabajo incluye la elaboración del Plan de Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales.

La Iglesia española quiere “Atender a las víctimas y/o supervivientes” a través de las Oficinas de Atención a las Víctimas. Asimismo, quiere ”Prevenir”, o lo que es lo mismo continuar la difusión en los centros educativos de la Iglesia de la “Guía para la prevención y reparación de abusos sexuales a menores en centros educativos”, publicada por Escuelas Católicas y trabajar en la implantación en los centros de la figura del coordinador de bienestar y protección. También “Formar y sensibilizar”. En esta línea, se busca la formación de los profesionales en contacto con personas menores de edad en materia de violencia sexual y la sensibilización con la difusión de las medidas de prevención y protocolos de las instituciones educativas de la Iglesia, e “Informar e investigar”, mediante la promoción de estudios sobre la prevalencia de violencia sexual en la infancia y la adolescencia.

Por otro lado, con el PRIVA (Plan de Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de Abusos sexuales), la Iglesia promueve la denuncia de los abusos ante las autoridades correspondientes, confiando a la justicia ordinaria el establecimiento ordinario del marco de reparación oportuno. Pero cuando el cauce legal no es posible, por la prescripción legal del delito o por el fallecimiento del victimario, la Iglesia sostiene que toda víctima, también en estos casos, debe ser acogida, atendida y reparada de manera integral. Esto es lo que se atiende desde el Plan de Reparación Integral para las Víctimas de Abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia.

Para su ejecución, el Plan recoge la creación de un órgano que coordinará la respuesta integral a las víctimas mediante un procedimiento no judicial. Este organismo, que se denomina Comisión Asesora para la Reparación Integral, tratará de verificar individualmente cada caso para ver la condición de los hechos y establecer el marco de reparación oportuno. La reparación parte de lo que la víctima solicita para su sanación, afecta al victimario y a la institución a la que este pertenecía y busca la reparación integral de la víctima en todos los aspectos.

La CEE y la CONFER respaldarán subsidiariamente la reparación establecida de modo que ninguna víctima pueda quedar sin la reparación correspondiente establecida por el órgano de coordinación.

Insisto, creo que es un gran paso y como ha dicho el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, “la Iglesia española tienen sus reglas de funcionamiento, para las que pedimos respeto por parte dela sociedad y las administraciones”. Además el Presidente del episcopado ha insistido en que “el trabajo no ha empezado ni concluye hoy, pero es un día importante en el que se presenta un pequeño ejercicio de caminar juntos, con el Defensor del Pueblo, con las víctimas y con las Asociaciones que acompañan a la víctimas”.

Además, como ha dicho el Presidente de la CONFER, Díaz Sariego, “la Iglesia ha ido tomando conciencia del daño causado a medida que se ha ido escuchando a la víctimas” y ha recordado que la “Iglesia tiene un deber moral con estas personas”.

Ahora, solo falta saber si todos, incluido el gobierno, van a respetar las reglas del juego.

Por mi parte, solo falta decir: que así sea.